24 Ejemplos de Palíndromos poemas

Vamos a conocer algunos ejemplos de palíndromos poemas. Un palíndromo (del griego πάλιν δρóμος, palin dromos, «volver hacia atrás»), también llamado palíndromo o palíndroma, es una palabra o frase que se lee igual en un sentido que en el otro (por ejemplo, Anna, Aba, Otto). Cuando se expresan en números y no en letras, se llaman capicúa.

El significado de un palíndromo suele ser peor cuanto más largo es.

Los palíndromos suelen entenderse como palíndromos en unidades de letras, es decir, la última letra es igual a la primera, la segunda letra desde el final es igual a la segunda, etc.

Palabras como reconocer y anilina caen en esta situación. Sin embargo, también es posible tomar una sílaba (por ejemplo, gato y toga, que podría considerarse un anagrama en esta situación), un término o una cadena como unidad.

Hoy en día, la poesía es uno de los usos más valiosos de los palíndromos. El palíndromo es, de hecho, un antiguo lenguaje que para algunos embellece la poesía, para otros la define y es una parte importante de ella.

Los primeros palíndromos en español fueron escritos por poetas. Desde los escritos en latín hasta los tres más antiguos que se conocen en castellano, de la colección de canciones de Juan Timoneda de 1561 llamada Sarao de amor, tres poemas que hablan del derecho y del revés, con tanta maestría:

Ola moro moro malo.

No tardes y sed raton.

No desseo esse don.

Ejemplos de Palíndromos en poemas

El extraño y exótico término palíndromo ha atraído a muchos escritores. Un palíndromo es una palabra o frase que puede leerse de izquierda a derecha o de derecha a izquierda de la misma manera.

Quizás nunca imaginamos que leeríamos una frase tan cotidiana como «yo soy» al revés.

En el caso de los palíndromos, existe la opción de la traducción literal y la copia única. Los más populares son:

Si se lee al revés, «amor» se convierte en «Roma». A continuación, puede incluirse en la frase.

  1. Amor a Roma
  2. Atar a la rata
  3. Dábale arroz a la zorra el abad
  4. Hay algunos más, pero todos los escritores han jugado a este juego de una forma u otra. Porque es un buen ejercicio de estilo, especialmente para un poeta.

  5. El bar es imán o zona miserable, Alexandre Beltrán.
  6. No traces en ese cartón, José María Platero.
  7. Julio Cortázar también era muy aficionado a los aforismos como ‘Átale, demoníaco Caín, o me delata’ y el ‘Nada, yo soy Adán’ de Cabrera Infante.

    El inventor más prolífico de palíndromos es el argentino Juan Filoy. Es autor de ‘Ateo por Arabia iba raro poeta’, ‘No di mi decoro, cedí mi don’, ‘Allí tápase Menem esa patilla’, ‘Sólo dí sol a los ídolos’ y ‘Acaso hubo búhos acá’.

    Darío Lancini es autor de varios libros famosos, entre ellos «Yo hago yoga hoy» y «¿Son ruidos acaso diurnos?» y el libro «Oír a Darío».

    Puede parecer que no es tan fácil formar palíndromos y que la única manera de hacerlo es convertir una frase larga en una sola, pero como ha demostrado Luis Trent, el ingenio no tiene límites.

  8. «Allí por la tropa portado, traído a ese paraje de maniobras, una tipa como capitán usar boina me dejara, pese a odiar toda tropa por tal ropilla.»
  9. Y Ricardo Ochoa:

  10. «Adivina ya te opina, ya ni millares origina, ya ni cetro me domina, ya ni monarcas, a repaso ni mulato carreta, acaso nicotina, ya ni cita vecino, anima cocina, fragmento gallina, cedazo terso nos retoza de canilla disfruta, de pánico camina, ónice vaticina, ya ni tocino saca, a terracota luminosa pera, sacra nómina y ánimo de mortecina, ya ni giros descarta, ya ni poeta, ya ni vida.»
  11. Lancini se atrevió a ir más allá con estos poemas.

  12. La Mar.
  13. ¡Ah! El anís es azul al ocaso.

    Claro, la canícula hará mal.

    Alejábase bello sol.

    ¡Sumerge la usada roda!

    A remar.

    ¡A La Habana, bucanero Morgan!

    Oleaje de la mar…

    ¡Al remo! ¡Corre!

    Playas…

    Ay, al perro comer la rama le

    deja el onagro, morena cubana.

    ¡Bah! A la ramera adorada su

    alegre muslo sol le besa.

    ¡Bajel a la mar! ¡Ah!

    Alucina calor al cosaco.

    La luz asesina le hará mal

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    Más ejemplos de poemas palíndromos

  14. Al borde de un acantilado
  15. Árbol, aire, trazo leve, drama largo.
    Lisa, ávida, da nueva ley la rocosa cólera.
    Coteja, el oleaje, tocar el ocaso coral y el ave.
    Una dádiva así logra la mar: de veloz, arterial obra.

  16. Bebiendo mezcal
  17. El bar, etílico drama,
    me da pócima soberana.
    Crece, vaga, la sed.
    Esa sed
    es al agave cercana.
    Rebosa mi copa
    de mamar dócil, iterable.

  18. Limerick
  19. La mina regó, como tal,
    amor a mi maja amoral.
    Ése es el aroma.
    ¡Ajá! ¿Mi maroma?
    La tomo, ¡coger animal!

  20. Decima del Malcasado
  21. Amor alegre vedado:
    ser olfato de ti sé.
    Soy, sé, romano. Casé,
    asumamos –¡ay!– amado.
    Saco amor con ominado
    «No». No da ni monocroma
    ocaso, dama, y asoma
    musa esa con amores.
    Yo sé sí te dota flores,
    o da, de vergel, aroma.

  22. Soneto en plena bacanal de barrio
  23. Ávida línea con amor banal.

    La sé nociva yo: norteño soy.

    Ay, a su mal yo haré una laica hoy.

    Acá ya bilis es o bacanal.

    Puso, y ya sé poner evita sal.

    A sal y a su limón, o cese doy.

    A clima laico, solo –ni vi– voy.

    Aviva: yo vi vino lo social.

    A mil cayó de seco, ¿no, mi lusa?

    Y las alas a ti veré: «No pesa».

    Y yo su plan acabo, sé, si liba.

    ¡Ya cayó hacia la nuera! Hoy la musa

    ya yo soñé tronó. Ya vi con esa

    llana broma, no cae ni la diva.

  24. Décima a Guadalupe Galván
  25. A ti pule: el río es eso.
    Sella; te domina; lava.
    Ella va. Él asemejaba
    –y atino brama– lo ileso.
    Y a ti, de moral con yeso,
    cose y, no claro, medita.
    Yo sé lió la mar bonita.
    «¡Ya, bájeme!» Sale a valle
    aval. Animó detalle.
    Sos ese oír. Lee, Lupita.

  26. El aire.
  27. La voz, la emoción a rapaz nada.
    Y a voces el aire le da,
    de los álamos a otra parte, la letra.
    Parto. Asoma la soledad.
    El erial es eco, ¡vaya danza!
    Paranoico me alzo, Valeria.

  28. Ligar es ser ego craso
  29. Ligar, fácil para mí.
    Música. Ya la yací.
    Su mimar aplica, frágil.
    Osar coger es ser ágil.

  30. La sima
  31. «Bebo», dice decidida.
    Labra la mar de sí. «Palo»,
    ya digo. «Cállate, Lalo».
    Me trae sed. (Late ser ida).

    Ni me da, diva, la vida
    de mi nadir, ese tal
    desear («¿te mola letal
    la cogida?») yo la pise,
    «¿Drama? Lar baladí», dice.
    Decido beba mi sal.

  32. Ni ve, tío
  33. Por deporte me sé nocivo yo.
    «¿Te nos lees a Musil?» (La rebasa).
    Rara mirada ve; le di Li Po.
    Tic era. La corté. Como con raza

    le di. Sólo se sabe dominar
    a cansada lunada, mas, a mares,
    es ola. Fe trasera yo sé dar.
    Acá coloca cara de «soy Ares».

    Arte, falo sé ser. A más amada,
    nula, das nácar, ánimo de base,
    sólo si del azar, no como cetro.

    ¡Cala! Recito pi, lid elevada.
    Rima rara saber allí sumase.
    El soneto yo vi con ese metro.

  34. Adivina ya te opina, ya ni miles origina, ya ni cetro me domina, ya ni monarcas, a repaso ni mulato carreta, acaso nicotina, ya ni cita vecino, anima cocina, pedazo gallina, cedazo terso nos retoza de canilla goza, de pánico camina, ónice vaticina, ya ni tocino saca, a terracota luminosa pera, sacra nómina y ánimo de mortecina, ya ni giros elimina, ya ni poeta, ya ni vida. (de Ricardo Ochoa)
  35. Allí por la tropa portado, traído a ese paraje de maniobras, una tipa como capitán usar boina me dejara, pese a odiar toda tropa por tal ropilla. (de Luis Torrent)
  36. ¿Hace cuánto se usan los palíndromos?

    La fascinación por los palíndromos se originó en lenguas muy diferentes en un pasado lejano y es probablemente común a las respectivas literaturas. En Occidente, se originó en el siglo III a.C. con el satírico tracio Sotades, pero en Oriente se puede suponer que tuvo un origen diferente.

    En los palíndromos japoneses, las letras que forman las partes se refieren a sílabas y no a fonemas. En los palíndromos chinos, la misma frase no puede leerse al revés y al derecho porque el orden de las letras y los números es diferente, y las distintas combinaciones de letras y números forman palabras y frases diferentes.

    La combinación de caracteres que representan fonemas sin sentido no es lo mismo que la combinación de caracteres que representan palabras.

    Los palíndromos de todas las lenguas tienen la misma orientación básica: encontrar significado en sonidos aparentemente simples. Admiramos el hecho de que las frases puedan leerse hacia delante y hacia atrás, por la misma razón que nos gusta ver cómo se forman las nubes.

    Poe, Pérec, Carroll, Nabokov, Monteroso, Dante, Swift, Arreola, Joyce, Khlebnikov, Borges, Cortázar, Calvino, lo han realizado. En nuestro idioma, el grand maestro (un término ajedrecístico, pero los palíndromos son un juego de ajedrez menor) es definitivamente el venezolano Darío Lancini (1932-2010). Sus innovaciones no son sólo textos invertidos, sino a menudo verdaderos poemas.

  37. AMOR AZUL
  38. Ramera, de todo te di.

    Mariposa colosal, sí,

    yo de todo te di.

    Poda la rosa, Venus.

    El átomo como tal

    es un evasor alado.

    Pide, todo te doy: isla,

    sol, ocaso, pirámide.

    Todo te daré: mar, luz, aroma.

    Algunas prosas son muy largas, como el famoso palíndromo de Georges Perec, que supera ampliamente las 500 palabras. Pero algo (o varias cosas: la densidad de sentido, la elocuencia, el uso abundante de la aliteración y la rima) interviene casi siempre.

    A veces de forma coherente, en el poema, al igual que los poemas, que se apoyan en los saltos de línea para crear un sentido más estable. Esto es particularmente evidente en el caso de Lancini.

    Pero el mayor logro es crear un verdadero poema con tensiones y recuentos silábicos controlados, como Poitevin logró hacer con las breves estrofas de la última página de Eco da Eco, «12 a 12».

  39. Alameda, racimo, leve rayo,ópalos de salina sed, la claramar, alcaldesa: ni la sed solapo,

    ya revelo mi cara de mala.

  40. El poema palindrómico de Poitevin a Lancini no es menos maravilloso.

  41. Soneto a Dario Lancini.
  42. Oirá Darío, la musa ataca.

    Acalla, musa, o no oirá, río.

    ¿O ir con él pesare a cosaca?

    Acá tapa su mal amor baldío.

    Oír bala, la sal sé ya casaca.

    A cama suma la dé todo trío.

    Oí: traé, tomá, rajá resaca.

    Acá se rajará: ¡motear, tío!

    Oír todo te da la musa maca.

    Acá saca y es la sal ala, brío.

    Oíd la broma, la musa pataca:

    ¿Acaso caerase pleno crío?

    Oirá, río, –¿o no?– a suma llaca.

    Acata a su mal, oirá Darío.

  43. ESO LLAMÁRASE CORAZÓN

¿O no? ¿Oirá Darío?

La sed es ala. La ley es aire.

Sé vela, levita.

¿Oirá Darío, Edipo?

La suma leve ley osaré.

Sé verla.

¿Oirá de mí? ¿De mi don? ¿No?

Dime, dime, Darío, al revés eras.

Oye leve la musa: lo pide.

¿Oirá Darío?

A ti vela leve, seria. Sé.

¿Y el ala? La sé de sal.

¿Oirá Darío? ¿O no?

No, zar, o cesará mal, lo sé.

Nuestro objetivo es instruir en lo referente a los palíndromos y sus diferentes ejemplos. Para una mayor comprensión, te hemos presentado algunos ejemplos de palíndromos poemas. Esperamos sean de ayuda.

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  • 24 Ejemplos de Palíndromos poemas» | Autor: Antonio | Disponible en: https://wikiejemplos.com/palindromos-poemas/ | Fecha de creación: 11/03/2022 | Fecha última actualización: 27/04/2022

    Antonio
    Ultima actualización: 27-04-2022