20 Ejemplos de Alucinaciones

Lo que la medicina tradicional entiende por alucinación es la percepción de un estímulo externo que no corresponde con la realidad; en otras palabras, una alucinación es algo que no existe pero que percibimos como verdadero y solo es real para quien la está viviendo.

Este tipo de visiones puede generarse por diversas causas, las más comunes, sin embargo, están relacionadas con cuadros clínicos severos como en el caso de los pacientes esquizofrénicos o con el consumo de drogas que afectan la sinapsis como el LSD y el éxtasis. A continuación, te mostraremos algunos ejemplos de alucinaciones:

20 Ejemplos de Alucinaciones

  1. La parálisis del sueño es un tipo de alucinación muy común, especialmente entre quienes no padecen ninguna condición psiquiátrica grave ni consumen sustancias alucinógenas con regularidad. Quienes la han sufrido la describen como visiones nocturnas de personas o seres que los observan en la cama y hasta les presionan el pecho para cortarles la respiración; las causas que lo provocan pueden ser los horarios de sueño irregulares, dormir boca arriba o pasar por periodos de estrés.
  2. Uno de los síntomas más característicos de trastornos mentales esquizoides es que los pacientes afirman escuchar voces, muchas de estas atentan contra su seguridad o pueden hablar entre ellas como personas independientes. Este tipo de alucinaciones suele ser motivo de angustia para quienes las sufren de manera constante, ya que les resulta imposible acallarlas.
  3. Ya sea por pura paranoia o un trastorno psiquiátrico más severo, la sensación de que te están persiguiendo es un tipo de alucinación que aflige a quienes la padecen por la inseguridad que experimentan. Este tipo de situaciones se ve en pacientes con rasgos esquizoides y, en menor medida, en pacientes que sufren trastornos de ansiedad severos.
  4. Se denomina síndrome de Alicia en el País de las Maravillas a la percepción errada de espacios y tamaños. Esta situación es extremadamente frecuente, se podría decir que les ocurre a todos los niños que recuerdan lugares y objetos más grandes de lo que eran en realidad y que luego, con el paso del tiempo y un cambio de perspectiva, se dan cuenta de que estaban equivocados.
  5. Las alucinaciones zoópticas son bastante comunes y, en la mayoría de los casos, desagradables; en ellas los pacientes declaran haber visto pequeños insectos o animales en el ambiente o en su cuerpo.
  6. A las alucinaciones causadas por la edad avanzada también se les conoce como demencia senil. Esta condición se caracteriza porque quienes la padecen no reconocen a las personas de su familia ni los lugares en los que han vivido durante toda su vida. No está relacionada con otros trastornos mentales, sino únicamente con el deterioro del cuerpo humano tras el paso del tiempo. Afortunadamente, hay muchas formas de prevenirla, por ejemplo, con ejercicios mentales y la ingesta de sustancias como el café.
  7. La alteración de la percepción del tiempo puede variar desde episodios particulares en los que no somos capaces de calcular el paso del tiempo hasta casos más graves como ocurre con quienes padecen demencia senil; en casos como estos, los pacientes creen estar viviendo momentos de su niñez o juventud a pesar de tener una edad avanzada.
  8. Las alucinaciones grupales son aquellas experiencias vividas por un grupo de gente que ha sido sometida a la sugestión; por lo general este tipo de situaciones se ve magnificada por la emocionalidad del público, como en el caso de los “milagros” ocurridos en las iglesias u otro tipo de instituciones religiosas.
  9. En el caso de los pacientes con trastornos de personalidad severos o trastornos psicóticos, las alucinaciones suelen ser algo común. Estas se generan por un desbalance en el funcionamiento de su cerebro y pueden percibirse tan reales y de forma tan constante que muchas veces no les permite llevar una vida normal.
  10. En la actualidad, las alucinaciones más comunes son las causadas por el consumo de drogas y sustancias alucinógenas como LSD, éxtasis y algunos tipos de hongos. A pesar de que, para muchos, son sustancias de uso frecuente, aún desconocemos muchos de los efectos colaterales que su uso produce en el cuerpo humano a largo plazo.
  11. Las visiones en estados febriles son muy comunes en niños y adolescentes y se producen por una inadecuada actividad cerebral causada por la fiebre, la cual puede hacer más vulnerable al cerebro y alterar el proceso normal de envío y recepción de señales del mismo.
  12. 12. La mayoría de las personas que sufren migrañas afirman tener alucinaciones visuales durante sus crisis; entre estas visiones podemos encontrar diseños geométricos simples, líneas en zigzag que flotan gradualmente a través del campo de visión, puntos o estrellas brillantes y destellos de luz.
  13. Muchas veces subestimamos el daño que podemos provocar al sobre exigir nuestro cuerpo; una de las formas en que el cansancio extremo sale a la luz es mediante alucinaciones. A menos que llevemos vidas extremadamente ocupadas, en la actualidad es difícil que lleguemos a estos extremos, sin embargo, nunca está de más detenerse a pensar si mi ritmo de vida está perjudicándome o no.
  14. Al tratarse de un sistema tan delicado como lo es el cerebro, algunas lesiones pueden causar alucinaciones a pacientes sin que estos hayan padecido ningún tipo de desequilibrio previo. Estas alucinaciones pueden ser de cualquier tipo, dependiendo de la zona dañada y la magnitud de la lesión.
  15. El síndrome de Charles Bonnet es otra de las muchas enfermedades que llegan con la vejez y consiste en que el paciente ve cosas que en realidad no están ahí por culpa de una visión deteriorada. En este caso, las visiones se producen única y exclusivamente por un fallo en la vista y no por un mal funcionamiento en el cerebro.
  16. En casos extremos, el estrés puede causar delirios y alucinaciones. Esto se conoce como psicosis reactiva breve y corresponde a un despliegue súbito y de corta duración de comportamiento psicótico que se desencadena a causa de un suceso estresante.
  17. El muy conocido trastorno de estrés postraumático surge en personas que han vivido situaciones en extremo estresantes como ser raptado, ser partícipe de una guerra o experimentar situaciones de abuso sexual. Algunos de los síntomas que aparecen con la vivencia de estas situaciones son flashbacks, episodios disociativos, ilusiones o alucinaciones con reacciones fisiológicas o psicológicas intensas de malestar
  18. Los efectos de la hipnosis son muy conocidos gracias a su representación en el cine y la televisión; lo que no muchos saben es que, de hecho, es posible provocar un cambio en la percepción del paciente cuando este se encuentra en un punto intermedio entre el sueño y la vigilia. En este caso, es posible que las sensaciones no sean tan vívidas como en otros. Sin embargo, quienes han sido sometidos a este proceso afirman haber experimentado algo muy distinto a un simple sueño.
  19. Al igual que en el caso de quienes padecen demencia senil, los pacientes con Alzheimer suelen percibir el mundo de una manera distinta a las personas sanas y es probable que tengan alucinaciones y delirios a causa de la confusión que les produce no recordar quienes son las personas que le rodean o dónde están. En estos casos, la mejor forma de combatir dichos problemas es calmar al paciente para no causarle aún más estrés del que ya está viviendo.
  20. Alucinaciones negativas, las cuales se presentan por la aparente falta de percepción de uno o más elementos en nuestro entorno. En este caso, el paciente afirma no ver, oír ni sentir de ninguna forma objetos o personas a pesar de que estas se encuentran frente a él. Este tipo de alucinación puede llegar a fases extremas en las que quien las padece no es capaz de percibir su propio reflejo en un espejo.

Tipos de alucinaciones

A pesar de que existen innumerables y diversos ejemplos, podemos distinguir 5 tipos de alucinaciones según nuestra forma de percibirlas:

1. Alucinaciones visuales

Este tipo de alucinaciones son las más comunes, especialmente en los casos en los que quienes las tienen no sufren ningún tipo de trastorno psiquiátrico. Consisten en percibir elementos que en realidad no están en nuestro entorno a través de la visión, estos elementos pueden ser cosas simples como destellos, luces o manchas, así como cosas más complejas como personas, objetos que se mueven por sí solos y hasta escenas completas.

2. Alucinaciones auditivas

Como su nombre lo dice, este tipo de alucinaciones se perciben mediante la audición y pueden ir desde escuchar pequeños ruidos o pitidos en casos leves hasta escuchar murmullos y voces humanas en casos más severos como ocurre con los pacientes con esquizofrenia paranoide y otros trastornos relacionados.

3. Alucinaciones táctiles

De todas, estas son quizá las más terroríficas, pues, en la mayoría de los casos, quienes las sufren sienten que han sido tocados por personas u objetos que en realidad no están ahí. El tacto puede ir desde leves toques hasta pinchazos, quemazón y golpes. Lo peor de todo es que, a pesar de que no hay peligro externo en estas situaciones, el paciente experimenta dolor real.

4. Alucinaciones olfativas

Este tipo de alucinaciones es mucho menos frecuente y suele verse en personas que han consumido drogas y sustancias alucinógenas. En pacientes con trastornos psicóticos, suelen presentarse como paranoia y miedo al envenenamiento.

5. Alucinaciones propioceptivas

También se las conoce como alucinaciones cinestésicas; ocurren sobre el propio cuerpo y en relación con lo que lo rodea, es decir, en ellas el sujeto puede experimentar la sensación de que sus miembros se mueven de manera involuntaria cuando en realidad están quietos, que sus cuerpos pesan mucho o que son muy ligeros, que el suelo se mueve, que vuelan o que son incapaces de moverse. Este tipo de cuadros puede aparecer en enfermos neurológicos y, muy raramente, como consecuencia de la suspensión de fármacos.