15 ejemplos de Síndrome de blanca nieves

El síndrome de Blanca nieves es un trastorno psicológico en el que los pacientes comienzan a sentir una creciente ansiedad por su aspecto físico cuando alcanzan los cuarenta o cincuenta años. Esta ansiedad puede manifestarse de diversas maneras; por ejemplo, como el desprecio por las generaciones más jóvenes

Así como este, existen muchísimos otros ejemplos de síndrome de Blanca nieves que podemos encontrar en el día a día. Si estás interesado en saber más, entonces no dudes en seguir leyendo

Ejemplos de Síndrome de blanca nieves

  1. El primero y más evidente de los ejemplos de síndrome de Blanca nieves es que quienes lo padecen suelen preocuparse mucho por su aspecto físico en prácticamente todos los ámbitos.
  2.  No es extraño verlos utilizando los mejores productos de belleza, la ropa que mejor les sienta y demás. Si bien a todos nos gusta vernos bien, ellos lo llevan al extremo.

  3. Estas personas le temen a la vejez y a los años que les quedan por vivir casi tanto como le temen a la muerte. El hecho de ver sus cuerpos arrugados y enfermos les angustia mucho más que los problemas que la edad avanzada puede traer consigo, lo que es absurdo e infantil.
  4. También es común que lamenten los años perdidos incluso mucho más de lo que le temen a los años venideros. Es normal que de vez en cuando sintamos cierto arrepentimiento por las cosas que no pudimos hacer; sin embargo, si este comportamiento prevalece en el tiempo, puede convertirse en una depresión severa.
  5. En el caso de las madres que sufren este síndrome, pueden llegar a competir con sus hijas en belleza y logros. Lo mismo ocurre con padres e hijos. Por muy ridículo que esto suene, es más frecuente de lo que parece y debemos tener cuidado de que no nos ocurra a nosotros, ya que puede causar problemas familiares severos.
  6. El desprecio que estas personas sienten por los jóvenes es otro de los ejemplos de síndrome de Blancanieves que nace a partir de la competitividad y que puede crear problemas mayores. Especialmente si se trata de personas con una estrecha relación (como mencionamos en el ejemplo anterior).
  7. Les asusta la soledad más de lo que están dispuestos a admitir; y esta es también una de las razones por las que no quieren envejecer. En la actualidad, las condiciones en las que algunos ancianos viven son realmente lamentables, en especial en países de Latinoamérica, por lo que no es de extrañar que quieran evitar eso.
  8. Estas personas ven la belleza física como el principal modo de alcanzar sus objetivos, mucho más importante que el trabajo duro, la habilidad y el talento natural.
  9. No debemos juzgar a quienes viven de su apariencia como modelos y celebridades; no obstante, debemos recordar que hay muchas formas distintas de conseguir lo que queremos.

  10. Es común que inviertan mucho dinero en costosos tratamientos para el cuidado físico, sobre todo en tratamientos para el cuidado facial, ya que el rostro es la zona en la que más se evidencia el paso del tiempo y el foco de atención a la hora de determinar si una persona es bella o no.
  11. Además, lo normal entre estos individuos es que piensen en hacerse cirugías estéticas o que ya las hayan llevado a cabo. Debemos recordar que esto aplica tanto para hombres como para mujeres, ya que es muy difícil escapar de la presión social por ser atractivo.
  12. No todos los que padecen este trastorno sienten rechazo por los jóvenes, hay quienes quieren socializar con ellos para sentir que siguen siendo parte de la juventud. Es cierto que la amistad supera todas las barreras etarias; sin embargo, si solo tenemos amigos veinte o más años menores, puede que tengamos un problema de madurez.
  13. Muchos de los ejemplos de síndrome de Blanca nieves mencionados con anterioridad son causados por una inmadurez emocional que a los pacientes les resulta difícil controlar. Cuando no hemos madurado de forma proporcional a nuestra edad, después es muy difícil seguirle el ritmo a la vida adulta y a lo que esta implica.
  14. Además, estas personas sienten celos de la belleza de otros; ya no solo de los más jóvenes, sino de cualquiera que represente una “amenaza” y que pueda acaparar la atención de terceros. Lamentablemente, esta es una conducta muy común, especialmente entre mujeres, pues la sociedad fomenta la competencia entre ellas.
  15. La distorsión de la imagen respecto a la edad es algo que ocurre de forma paulatina. Al principio podemos notar las primeras canas, luego las primeras arrugas y así hasta que un día nos vemos al espejo y no somos capaces de reconocer el rostro que vemos, pues seguimos creyendo que somos jóvenes.
  16. Todos los ejemplos anteriores son señales sutiles de una posible depresión. Hasta hace unos años, los psicólogos no reconocían al síndrome de Blanca nieves como un problema real. Pero las cosas cambiaron cuando descubrieron las similitudes que este tenía con otros trastornos de la salud mental.
  17. El último de los ejemplos de síndrome de Blanca nieves es que quienes lo padecen suelen haber sido personas atractivas en su juventud. Esto los hace aún más propensos a sufrirlo, ya que es, como mínimo, frustrante pasar de recibir toda la atención de las personas a quedar relegado a una categoría inferior por la edad.

Esperamos que este artículo haya sido de utilidad. Recuerda que la belleza, así como la juventud, es subjetiva y todo depende de cómo tú te sientas. Si crees que padeces alguno de estos síntomas, te recomendamos hablar con tu psicólogo para evitar problemas futuros y posibles complicaciones.