Ejemplo De Acróstico

Los acrósticos son un tipo particular de poemas. Estos buscan plasmar un mensaje cifrado a través de las primeras letras de cada verso leyéndolo de forma vertical. Un ejemplo de acróstico podría ser:

Alas que llevan mensaje al viento.

Morada de mis más intensos sentimientos.

Olores de los perfumes impregnados en tu piel.

Rosa tus labios con los míos y hazme sentir vivo.

Los primeros en utilizar este estilo de poesía son los poetas provenzales. Una serie de trovadores medievales que tuvieron una gran influencia en la literatura, entre los siglos XI y XII.

Su popularidad renació en Europa, gracias al movimiento artístico del barroco. Se decidieron a rescatar este estilo literario durante el siglo XVII.

Ejemplos de acrósticos

El gato en los techos

Es aquel que brinca y maúlla.

Leyendo a los extraños de las calles con su mirada curiosa.

Gatea, salta y corre.

Aterrorizando a los pequeños roedores.

Todo lo mira, todo le sorprende.

Ojos de jade brillando en la noche.

En ellos hay un misterio impenetrable.

No mires a esas pupilas entrañables.

Los otros suelen perderse en la circunferencia de sus profundidades.

O no despiertan jamás de tal encanto.

Se convierten en los reyes de tu hogar, dueños de los callejones.

Todo a su paso se detiene.

Eran, son y seguirán siendo.  

Corredores de la noche en luna llena.

Hogueras de luz de las almas solitarias.

Ociosos al ronronear.   

Sin miedo a la absoluta oscuridad.   

Helena de Troya

Hera, reina de los dioses la odiaba con la furia de su poder.  

Ella era el fruto de la infidelidad de su marido.  

La más bella entre los mortales.

Es aquella que a todos deslumbra.  

No conocerá jamás la felicidad.   

Amada siempre.  

Dominada perpetuamente.   

Eterno dolor alumbra su camino.  

Todos la adoras, a su alrededor encanta.  

Rosas a sus pies el pueblo arroja.  

Ojos color del rayo.   

Ya no más muertes quieren presenciar.  

Amada por siempre por París caído.

Revolución

Revueltas sangrientas llamas sobre el cielo.  

Ellos que matan por ideas.

Violenta destrucción para un futuro mejor.

Odio que los impulsa dejar atrás el remordimiento.  

Locura disfrazada de ideal.  

Unidos bajo un único mandato.  

Corrompidos por el poder.

Influidos por la doctrina.  

Oprimidos por el absolutismo que prometieron abolir.   

No siempre son los héroes que prometen ser.

Verano eterno

Vivos tus ojos en los que una vez me vi.  

En ellos reflejados sobre tus pupilas café.  

Reíamos sin preocupación ninguna.    

Amábamos sin duda existente.   

No había lluvia ni días grises.

Olas nocturnas bajo estrellas.  

Eran testigos de tus caricias.  

Torrente de pasión que mi corazón exhalaba.

El elegido era cada tarde.   

Rosas aún no florecidas.  

Noches de insomnio infinito.

Ojos centelleantes en vilo.

María

Mar que tus piernas bañan.  

Abrazos de antaño que mi cuerpo rodeaban.  

Ríos torrentosos fueron mis sentimientos.   

Ira nacida del amor que te tenía.  

Amarillo era el vestido de la última noche que te vi.   

Justicia

Juramento eterno irrompible.

Usado en poder del castigo.  

Silente y vigilante.  

Tajante y perceptible.

Incorruptible convicción de quien la ejerce.  

Corrige todo mal.   

Induciendo al orden.  

Arremete al que desobedece.

Artista

Avanza siempre contra quien se le opone.  

Reconoce el error y la crítica, mejorándose cada día.

Transmite aquellos sentimientos que dominan su interior.  

Instinto es su única guía.  

Sabiduría la herramienta para superarse en cada trabajo.   

Técnica, dedicación y asombro sus más grandes virtudes.  

Amar lo creado es su recompensa.

Amarillo

Ame una vez con todas mis fuerzas.

Margaritas florecían alrededor del camino.  

Amanecía el día que te vislumbre por vez primera.   

Rubios eran los colores de tu cabellera.  

Idilio del colibrí que revoloteaba sobre tus hombros.  

Llevabas aquellas flores en tus manos.  

Lirios recién cortados de pétalos húmedos

Oro de tu mirada aplacadora, bella y cegadora.

Mar caribe

Mañana abandonaré tus costas.  

Alejándome de tu cálido aire tu embriagador oleaje.    

Remontan tus aguas desde tiempos inmemoriales, pescadores de honradas familias

Caricias de madre son tus acogedoras olas.

Aire saldo que me transporta a la infancia.  

Riendo mientras corría por tus orillas.  

Insidioso es el destino que de ti me aparta.  

Bello atardecer que ante mí se muestra.  

Eres el recuerdo que llevaré en mis maletas.

Tormenta

Torrente estruendoso contra mi ventana.

O furia de dioses de antaño.  

Remontan los vientos con cólera arrebatada.

Memoria fugaz antes sonoros tormentos.  

Enemigo jurado del marino que surca el océano.  

No tiene piedad, no entiende la clemencia.  

Todo aquel que se le atraviesa no regresa.  

Atrás todo deja sin arrepentimiento alguno.

Memoria

Menosprecio y felicidad me trae.  

Extrañar viejos días siempre hace.

Mirando atrás el tiempo se vuelve agua.

Oriundo del ayer me convierten sus imágenes.  

Revive a todos a quienes que ya se fueron.

Iría otra vez, volvería a vivir todo aquello.   

Atrás cuando el mundo aún era inocente.

Guerrero

Gigante es aquel que cae y se levanta.   

Usa el miedo como herramienta.  

Ellos no se agitan, no se amedrentan.  

Ríos caudalosos cruzan a nado.

Recorren largos caminos con pies hinchados

Enojo ignorado, pasión desmedida.  

Revelan su potencial viviendo los días.

Orgullosos sus rostros llevan al iniciar la batalla.   

Maestro

Mirada alerta, observando los mínimos detalles.

Abasto perpetuo de conocimiento.  

Enseñanza cada día regala.

Sueños impulsa de aquellos a quienes tiene a cargo.  

Torrente de lágrimas cuando lo aparta de su lado.

Rodeado siempre de obstáculos se encuentra.   

Orgulloso de sus alumnos es la mayor proeza.

Café de la tarde

Cada día los vecinos se reúnen.

Aroma de casa, recompensa del trabajo.  

Fruto de la tierra, néctar de dioses.

El deseo aflora de sorbo en sorbo.

Diríase que es un ritual universal.

Ese es el brebaje que inspira a poetas.  

Líquido oscuro, sabor indescriptible.  

Amor servido en caliente.  

Tasa de vida al despertar.  

A ojos de otros es envidiada tu abundancia.  

Reyes legendarios presumen tu goce.

De verdad   existe riqueza infinita en cada trago.   

Es para algunos la pertenencia más valiosa en la despensa.

Selva

Su control desean los hombres avariciosos.  

Ella no se inmuta, pues es inconquistable.

Libre, agresiva. Pero también generosa.

Vida es la riqueza que se oculta en lo profundo de sus entrañas.

A lo lejos se extiende sin final aparente.