5 Ejemplos De Narrador, Cual Es El Mejor Según Tu Historia

¿Sabes quién es el narrador?

En los cuentos y la literatura, un narrador es una voz en un texto que cuenta una historia. Tanto si el narrador es un personaje de la historia como si no. Es a través del narrador que conocemos la historia y los personajes, por lo que sin el narrador no habría historia.

La presencia del narrador es el principal elemento que distingue una historia de otros tipos de literatura, incluso más que la trama o los personajes. En un poema, un ensayo o un drama, su presencia no es necesaria.

Se le considera un intermediario entre los acontecimientos que se narran y el lector. Esta mediación puede tener lugar en condiciones muy diferentes, en función de determinados criterios de credibilidad, exhaustividad y en general, del contenido del relato.

El narrador es la persona que describe lo que está sucediendo. También establece el alcance y la velocidad de la información y suele transmitir ciertas emociones o utilizar cierto lenguaje para expresarlas.

La aparición de diferentes tipos de narradores es típica de las tendencias y movimientos narrativos en la información. Su elección puede reflejar las tensiones culturales y filosóficas de la época, o puede reflejar las actitudes e innovaciones del narrador clásico.

Por ello, la literatura contemporánea ha experimentado con narradores complejos, diversos y dinámicos, como narradores de flujo de conciencia en la obra del irlandés James Joyce (1882-1941).

Ejemplos de narradores

Aunque no hay una respuesta clara, la elección de un tipo de narrador u otro es esencial para dar verosimilitud a una narración. Esto hará que el lector siga pasando las páginas.

Al pensar en cómo editar un libro, es importante votar y decidir qué voz acompañará al libro. Veamos los diferentes tipos de narradores y cuándo deben utilizarse.

El protagonista como narrador

Como su nombre indica, es el protagonista de la historia. Habla en primera persona y es el personaje principal que narra la historia y participa en la acción, lo que facilita su localización. La característica más importante es que forma parte de la historia, por lo que su valoración de los acontecimientos es pequeña y personal.

El lector percibe a este narrador como real y familiar, lo que aumenta su credibilidad. Alguien que habla directamente con ellos y asiste a los eventos con ellos. Porque todos los hechos que describe ocurrieron realmente.

Como personaje, tienes que crear funcionalmente su psicología, expresarte, actuar y expresar tu opinión. Hay que acordarse de pensar y sentir, transmitiendo así simpatía, odio y complicidad.

El protagonista-narrador se encuentra a menudo no sólo en el género negro, sino también en la vida cotidiana, en biografías y monólogos interiores. Es una narración muy personal que a menudo se limita a contar una historia.

Jonathan Swift, narrador del protagonista, Los viajes de Gulliver a Liliput

Actué como médico en dos barcos sucesivamente y durante seis años hice varios viajes a las Indias Orientales y Occidentales, lo que me permitió aumentar mi fortuna.

Pasaba mis horas de ocio leyendo a los mejores autores antiguos y modernos, pues llevaba siempre conmigo muchos libros. Cuando estaba en tierra, estudiaba las costumbres y la índole de la población, y trataba de aprender su idioma, lo que me facilitaba mi buena memoria.

Narrador en segunda persona

Casi olvidada en la clasificación de los tipos de textos. De los tipos de hablantes, se utiliza a menudo en los géneros de diarios y cartas por ejemplo, las epístolas. Si quieres involucrar al lector en la historia y convertirlo en protagonista, este tipo de narrador es para ti.

Para crear el ambiente adecuado para el público, es importante no sólo recrear perfectamente los hechos, el lugar y la atmósfera. Sino también anticipar el comportamiento del público y saber qué emociones evocará.

El lector tiene que crear este mundo en su mente como si fuera real. Utilizan el tiempo presente para captar la atención del lector y dar vida a la historia. Como si esta fueran un actor que se prepara para representar una obra.

Este narrador es probablemente el más difícil de crear porque puede confundir al lector si no se tiene cuidado. Sin embargo, si crees que tu historia necesita esta voz, no dudes en elegirla.

Si una noche de invierno un viajero, Ítalo Calvino

No es que esperes nada particular de este libro particular. Eres alguien que por principio no espera ya nada de nada. Hay muchos, más jóvenes que tú o menos jóvenes, que vienen a la espera de experiencias extraordinarias. En los libros, las personas, los viajes, los acontecimientos, en lo que el mañana te reserva.

Tú no. Tú sabes que lo mejor que cabe esperar es evitar lo peor. Ésta es la conclusión a la que has llegado, tanto en la vida personal como en las cuestiones generales y hasta en las mundiales.

El narrador testigo

Como su nombre indica, el narrador es el testigo que cuenta la historia. Es el narrador en primera o tercera persona. La historia no está contada por el protagonista, sino por un testigo presencial que narra la historia con un cierto nivel de detalle reducido y hablando muy raramente de sí mismo. En el nivel más alto, da los criterios, pero no una evaluación de los costes.

Es un testigo-narrador que se involucra en la acción o testifica desde fuera, describiendo los hechos que ha presenciado. Por tanto, su relato no debe ser una simple narración, sino que debe ser un lenguaje personal acorde con sus características.

La forma en que este observador-narrador transmite la información puede dividirse en tres categorías.

  • Testimonio impersonal

Su mirada es similar a la de una cámara. Esto significa que se limita a contar lo que ocurre. Por lo tanto, se suele dar en presente.

  • El narrador un testigo presencial

Un narrador se utiliza para describir un acontecimiento o una experiencia que ocurrió en el pasado.

  • Narrador informativo

Los hechos se presentan en forma de crónica o informe.

La ventura de la inquilina del velo, Arthur Conan Doyle (narrador testigo)

Si se piensa en que Holmes permaneció ejerciendo activamente su profesión por espacio de veinte años. Que durante diecisiete de ellos se me permitió cooperar con él y llevar el registro de sus hazañas, se comprenderá fácilmente que dispongo de una gran masa de material.

Mi problema ha consistido siempre en elegir, no en descubrir. Aquí tengo la larga hilera de agendas anuales que ocupan un estante y ahí tengo también las cajas llenas de documentos que constituyen una verdadera cantera.

Para quien quiera dedicarse a estudiar no solo hechos criminosos, sino los escándalos sociales y gubernamentales de la última etapa de la era victoriana. A propósito de estos últimos, quiero decir a los que me escriben cartas angustiosas. Suplicándome que no toque el honor de sus familias o el buen nombre de sus célebres antepasados, que no tienen nada que temer.

La discreción y el elevado sentimiento del honor profesional que siempre distinguieron a mi amigo siguen actuando sobre mí en la tarea de seleccionar estas memorias, y jamás será traicionada ninguna confidencia.

Un narrador equisciente

Este narrador objetivo se confunde a menudo con el narrador omnisciente, pero los criterios son diferentes. Un narrador de pleno derecho sigue los pensamientos y motivos de los personajes excepcionales de la historia y revela objetivamente lo que les ha sucedido. Está atado a su propio punto de vista.

Esto reduce su visión; no puede ver lo que piensan los demás y sólo puede hacer juicios y suposiciones subjetivas.

Aunque este narrador no es el protagonista de la historia, nos da un punto de vista diferente. Sin perder veracidad y credibilidad, porque sus opiniones y pensamientos coinciden con los de los personajes a los que sigue.

Este acontecimiento lo acerca al lector y al mismo tiempo lo hace más simpático. Es una buena manera de añadir un elemento de sorpresa a la historia.

La noche boca arriba, Julio Cortázar (narrador equisciente)

A mitad del largo zaguán del hotel pensó que debía ser tarde y se apuró a salir a la calle. Sacar la motocicleta del rincón donde el portero de al lado le permitía guardarla. En la joyería de la esquina vio que eran las nueve menos diez; llegaría con tiempo sobrado a donde iba.

El sol se filtraba entre los altos edificios del centro, y él -porque para sí mismo, para ir pensando, no tenía nombre- montó en la máquina saboreando el paseo. La moto ronroneaba entre sus piernas, y un viento fresco le chicoteaba los pantalones.

El narrador omnisciente

Un narrador omnisciente es alguien que conoce y comprende todos los hechos de los personajes y de la trama. Es capaz de anticiparse a los acontecimientos, de dar por sentado, de juzgar y de transmitir los sentimientos de los personajes.

No hablas en tercera persona de los personajes de la historia, sino de personas ajenas a ella. De este modo, el lector tiene más información que los personajes, lo que le ayuda a ser superior a ellos.

La principal desventaja del narrador omnisciente es que no puede acercarse al lector de forma única. Esto reduce la cercanía de la historia y no deja espacio para la imaginación o la especulación.

A veces, el punto de vista reducido y subjetivo del testigo presencial o del narrador en primera persona puede crear un espacio de «silencio» o «desinformación». En este el que el lector puede especular y en este sentido, participar en la historia.

La desproporcionada cantidad de información que proporciona el narrador omnisciente conocido como narrador divino porque lo ve todo, no siempre se utiliza adecuadamente.

En cualquier caso, si decides utilizar un narrador omnisciente, elige la información adecuada. Un error común es dar todos los hechos a la vez y no excluir los hechos irrelevantes.

Recuerda que debes combinar constantemente la información y dejar que el narrador decida qué decir, qué omitir y dónde mostrar. Estas decisiones son muy importantes porque determinan el nivel de tensión, emoción e interés de la historia.

 «Llamas telefónicas» Roberto Bolaños

Una noche en que no tiene nada que hacer, B consigue, tras dos llamadas telefónicas, ponerse en contacto con X. Ninguno de los dos es joven y eso se nota en sus voces que cruzan España de una punta a la otra. Renace la amistad y al cabo de unos días deciden reencontrarse. Ambas partes arrastran divorcios, nuevas enfermedades, frustraciones.

Cuando B toma el tren para dirigirse a la ciudad de X, aún no está enamorado.

El primer día lo pasan encerrados en casa de X, hablando de sus vidas (en realidad quien habla es X, B escucha y de vez en cuando pregunta). Por la noche X lo invita a compartir su cama. B en el fondo no tiene ganas de acostarse con X, pero acepta. Por la mañana, al despertar, B está enamorado otra vez.

Funciones del discurso del narrador

  • La función narrativa: es la primera función porque el narrador se define por la actividad narrativa.
  • Función de control: es la capacidad del narrador de influir en su discurso más allá de la metanarrativa, es decir, del nivel de los personajes.
  • La función comunicativa: incluye la función de dirección directa al destinatario, la función de apercepción y la función de fatiga. es decir, la función de facilitar y optimizar la transmisión del mensaje. Donde el narrador actúa como un orador que se dirige y trata de influir en el interlocutor.

Consejos para elegir el mejor narrador

Dependiendo del narrador que elijas, es posible que tengas que utilizar uno de una época concreta, así que piensa en las posibilidades de los distintos narradores.

Por ejemplo, si estás contando una historia en primera persona, siempre es mejor escribir en tiempo presente. El tiempo presente puede resultar poco natural, forzado y engañoso para el lector.

Decida si el lector debe aceptar el punto de vista del personaje o si la historia debe contarse de forma más objetiva.

No confundas al autor con el narrador. El creador es el autor de la historia y se encarga de organizar y seleccionar todos los recursos que intervienen en la misma. Incluido el narrador. El narrador, en cambio, es un ser ficticio creado por el autor, una voz que puede comunicar, evaluar y expresar su propia opinión sin perder la credibilidad de la historia.

Esta cuestión debe aclararse antes de empezar a escribir un libro. Esto se debe a que el corrector no puede resolver estas cuestiones una vez terminado el trabajo.

Es importante votar por uno de los puntos que determinará si su trabajo se aplica o no. Los cursos y los tutoriales son excelentes herramientas para ayudarte a tomar las mejores decisiones para tu novela y mejorar tus habilidades de escritura.

La importancia de la voz narrativa

La elección de una voz narrativa es un paso esencial en el desarrollo de una obra literaria. Incluye detalles importantes como el periodo lingüístico en el que se desarrolla la historia, la duración y el escenario, y la psicología de los personajes.

Deberes que debe cumplir un narrador

El narrador no debe considerarse mejor que sus compañeros. Es inaceptable la imagen anticuada, idealista y romántica del narrador como un ser más sutil enfrentado a la grandeza de un ser superior. Aunque escriba sobre la más absoluta banalidad de la vida.

Por último, los aspectos más absurdos y extraños del oficio de escritor se basan en una versión distorsionada del mito del artista. El artista es un dios porque es de alguna manera superior al hombre común.

Se le ve como menos mezquino, más interesante y más abierto, con un cierto sentido de heroísmo, porque soporta las dificultades de la construcción.

El hecho de que el estereotipo del artista sufriente reciba más atención y crítica de los medios de comunicación. Que los esfuerzos del limpiador de fosas sépticas nos hace conscientes de la distorsión de nuestro actual sistema de valores.

El narrador tiene el deber de no confundir la invención, que es su principal tarea, con la autobiografía intrusiva o el exceso de bravura narcisista. Abstenerse de estas reacciones preserva la autenticidad del momento y permite al narrador vivir una vida en lugar de interpretar un personaje que se le impone.

Los derechos del narrador

El narrador, tras haber cumplido con su deber y haber desafiado los estereotipos mencionados. Tiene derecho a que le dejen en paz los que le llenan el plato con los mismos estereotipos registradores sociales, mediadores culturales, etc.

La táctica de defensa contra los intrusos debe basarse en una lógica sin fundamento. Los que quieren comportarse como divos cuando se hacen fotos o responden a las preguntas no tienen derecho a quejarse de esas interferencias.

Los narradores tienen derecho a no aparecer en los medios de comunicación. Si un fontanero te dice que no salgas a la calle, nadie te culpará ni te acusará de esnobismo.

Un narrador tiene derecho a no ser convertido en un animal amaestrado en los salones o en objeto de cotilleo literario.

El narrador tiene derecho a no responder a preguntas sobre su vida personal, preferencias sexuales, gastronómicas, etc. Y a no ser objeto de cotilleo literario.

El narrador tiene derecho a no pretender ser un experto en ningún campo.

El narrador tiene derecho a oponerse, mediante la desobediencia civil, a quienes quieran privarle de sus derechos, incluidos los editores.