150 Ejemplos De Adivinanzas y soluciones

Desde la antigüedad han existido las adivinanzas. No siempre bajo este mismo nombre ya que también son conocidas como acertijos, crucigramas, etc. Esta clase de pasatiempo ha ido avanzando durante los años y en la actualidad es muy frecuente entre niños y adultos. Esta vez, te traemos algunos ejemplos de adivinanzas para toda la familia.

No existe una fecha exacta de los inicios de la adivinanza, pero con frecuencia se ven utilizadas en textos antiguos. Textos sánscritos, la biblia y leyendas antiguas son algunos de los textos en los que se hace presente ciertos acertijos.

Uno de los más comunes en la antigüedad es el “Acertijo de la esfinge” un famoso personaje de la mitología griega. Que corresponde a una sabia y no tan fácil respuesta. ¿Que ser, provisto de una sola voz, camina con cuatro patas al amanecer, después con dos al mediodía, y luego con tres patas al atardecer? Cuya respuesta es “El hombre”

Ejemplos de adivinanzas

  1. Te la digo y no la sabes, te la vuelvo a repetir, te la digo ya tres veces, y no la sabes decir. “La letra T”.
  2. Somos muchos hermanitos, que en la misma casa vivimos, si nos rascan la cabeza, al instante nos morimos. “Los fósforos”.
  3. Dos hermanitos muy igualitos, que llegando a viejecitos abren los ojitos. “Los zapatos”.
  4. Girando toda su vida, toda su vida girando, Y no aprendió a ser más rápida. Da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año. “La tierra”.
  5. Sobre un camino de hierro muchas sorpresas tendrás. Subo bruscamente y a mucha velocidad. “La montaña rusa”.
  6. Ven al campo por las noches si me quieres conocer, soy señor de grandes ojos, cara seria y gran saber. “El búho”.
  7. Blanca como la leche, negra como el carbón es. Hablan aunque no tiene boca y anda aunque no tiene pies. “La carta”.
  8. Viste de chaleco blanco y también de negro frac. Es un ave que no vuela pero si sabe nadar. “El pingüino”.
  9. Sobre la mesa se pone, sobre la mesa se parte. Y entre todos se reparte pero nunca se come. “Las barajas”.
  10. Santa con nombre de flor y a pesar de este retrato, me confunden con un zapato. “La sandalia”.
  11. No soy estación del metro, ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven. “La primavera”.
  12. Once jugadores del mismo color, diez van por el campo detrás de un balón. “El futbol”.
  13. Es la reina de los mares su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía siempre dicen que va llena. “La ballena”.
  14. Redondo y sin pies, verde en el monte, negro en la plaza y dentro del fogón coloradito en casa. “El carbón”.
  15. ¿Qué cosa te da siempre en la cara pero tú nunca le ves? “El viento”.
  16. Cuanto más y más lo llenas menos pesa y sube más. “El globo”.
  17. Mi ser por un punto empieza por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad. “La media”.
  18. No ves el sol no ves la luna, y si bajo del cielo no ves cosa alguna. “La niebla”.
  19. Si sumas uno más evidentemente que da dos, y si da dos te descubro dos veces la solución de este juego del salón. “El dado”.
  20. Murcia me da medio nombre, una letra has de cambiar, más cuando llegues al lago mi nombre podrás terminar. “El murciélago”.
  21. Cuando envejecen un año nos apagan y lo aplauden. “Las velas”.
  22. Con unos zapatos grades y la cara muy pintada, soy el que hace reír a toda la chiquillada. “El payaso”.
  23. Es un bonito juego, tú te vas y yo me quedo, cuento, cuento, cuento, y luego voy y te encuentro. “las escondidas”.
  24. Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío están todos calientitos. “El guante”.
  25. Lomos y cabeza tengo aunque vestida no estoy, muy largas faldas tengo. “La montaña”.
  26. Cuando apenas he nacido, mi vida se acaba al punto, aunque no soy el primero lo sigo por todo el mundo. “El segundo”.
  27. Por come empieza y volar sabe, pero no es un avión ni tampoco un ave. “La cometa”.
  28. Vive en pie constantemente con los brazos hacia afuera, se desnuda en el otoño y se viste en primavera. “El árbol”.
  29. No es león pero tiene garra, no es pato pero tiene pata. “La garrapata”.
  30. Veintiocho caballeros con espadas negras y lisas. Delante, todos agujeros. Por dominar se dan prisa. “El dominó”.
  31. Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales. “Los anteojos”.
  32. El cielo y la tierra se van a juntar, la ola y la nube se van a enredar, vayas donde vayas siempre lo veras, por mucho que andes nunca llegaras. “El horizonte”.
  33. Doce señoritas en un mirador, todas tienen medias y zapatos no. “Las horas”.
  34. Todos dicen que me quieren, para hacer buenas jugadas, y en cambio cuando me tienen me tratan siempre a las patadas. “El balón”.
  35. Ave tengo yo por nombre, llana es mi condición, el que no acierte mi nombre es porque no presta atención. “La avellana”.
  36. ¿Quién es el que bebe por los pies? “El árbol”.
  37. Me componen cuatro palos, impresos en cartulinas, tengo reyes y caballos, seguro que me adivinas. “Las cartas”.
  38. Colgada voy por delante y al hombre hago elegante. “La corbata”.
  39. Lleva años en el mar y aún no sabe nadar. “La arena”.
  40. Somos sesenta mellizos, en torno de nuestra madre. Tenemos sesenta hijitos y toditos son iguales. “Los minutos”.
  41. Un combate que se entabla muy lento o con rapidez. Ninguno de los dos habla, las piezas son más de diez. “El ajedrez”.
  42. Vengo de padres cantores, aunque yo no soy cantor. Traigo hábitos blancos y amarillo el corazón. “El huevo”.
  43. Mi padre tiene cuatro hijos, y lo debes conocer, María, Ana y Manuel ¿dime el cuarto tú quién es? “Yo”.
  44. Tiene ojos de gatos y no es gato, orejas de gato y no es gato, patas de gato y no es gato, rabo de gato pero no es gato, y maúlla como gato pero aun así no es gato. “La gata”.
  45. Tengo cadenas sin ser preso, si me empujas voy y vengo, en los jardines y parques muchos niños entretengo. “El columpio”.
  46. El pie tapo al instante igual que si fuera un guante. “El calcetín”.
  47. De la tierra voy al cielo, y del cielo he de volver, soy el alma de los campos que los hace florecer. “El agua”.
  48. ¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser y que cuando sea dejara de ser? “El día de mañana”.
  49. Ciudadano muy mirad, moderno camaleón, subido en tu árbol cambias de color. “El semáforo”.
  50. Siempre me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto que me quieren cuando tienen que subir. “La escalera”.
  51. Canto en la orilla, vivo en el agua, no soy pescado ni soy cigarra. “La rana”.
  52. Soy bonito por delante algo feo por detrás, me transformo a cada instante porque imito a los demás. “El espejo”.
  53. Verde como el campo, campo no es. Habla como el hombre, hombre no es. “El loro”.
  54. Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos. “La bufanda”.
  55. No lo puede ver, tampoco vivir sin él. “El aire”.
  56. Fui y no soy, No soy y fui. Mañana seré y hablan siempre de mí. “El día de ayer”.
  57. Alta y delgada cabeza brillante, ilumina de noche a los caminantes. “La farola”.
  58. Soy pequeño y blandito, mi casa llevo sobre el lomito. “El caracol”.
  59. Dos buenas piernas tenemos pero no sabemos andar. Un hombre sin nosotros nunca a la calle saldrá. “Los pantalones”.
  60. De un huevo sale, para enviar mensajes vale. “La paloma mensajera”.
  61. Te llegan muy de mañana y se van mucho después. Regresan cada semana y cuatro veces al mes. “Los fines de semana”.
  62. No soy bombero pero tengo manguera, y alimento a los coches por la carretera. “La estación de servicio”.
  63. Zapatos de goma, ojos de cristal, con una manguera los alimentarás. Dentro del garaje lo sueles guardar. “El coche”.
  64. Mi tía cuca tiene una mala racha ¿Quién será esta muchacha? “La cucaracha”.
  65. Bramido a bramido antes de la tormenta todos los hemos oído. “Los relámpagos”:
  66. Fruta es, ciudad también. Gran reino fue y ahora bonita ciudad es. “Damasco”.
  67. Me sientes cuando estoy cerca, me oyes pero no me ves, y aunque sea deportista no me alcanzas al correr. “El viento”.
  68. Viven cerca del cielo, allá, allá muy alto, y cuando lloran riegan el campo. “Las nubes”.
  69. Somos doce hermanos y yo el más chiquito. Cada cuatro años me crece el rabito. “Febrero”.
  70. Una caja pequeñita blanquita como la cal. Todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar. “El huevo”.
  71. Treinta caballitos blancos por una colina roja. “Los dientes”.
  72. Desde el día que nací corro y corro sin cesar. Corro de día corro de noche hasta llegar al mar. “El río”.
  73. Por dentro cambón por fuera madera, no soy estudiante pero voy a la escuela. “El lápiz”:
  74. Sale a pasear de noche, tiene luces y no es coche. “La luciérnaga”.
  75. Doce caballeros nacidos del sol, todos mueren antes de los treinta y dos. “Los meses”.
  76. Alto como un pino, pesa menos que un comino. “El humo”.
  77. Pueden ser cortos, pueden ser largos. Nunca en los niños, sí en los muchachos. “El bigote”.
  78. Todos me pisan a mí pero yo a nadie piso. Todos preguntan por mí, pero yo a nadie pregunto “El camino”.
  79. Blanco fue mi nacimiento, colorada mi niñez, y ahora que voy para vieja, soy más negra que el pez. “La mora”.
  80. Mi casa llevo a cuestas, tras de mi dejo un sendero. Soy lento de movimientos, no le gusto al jardinero. “El caracol”.
  81. Tengo el cuerpo de madera, mi cabeza es de metal. Mi afición verdadera es golpear y golpear. “El martillo”.
  82. La última de todas soy, pero en zurdo y zapato primera voy. “La letra Z”.
  83. Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer. “El reloj”.
  84. Una paloma blanca y negra vuela sin alas, habla sin lengua. “La carta”.
  85. Zorra le dicen aunque siempre al revés. Se lo comen en Japón, plato muy rico es. “El arroz”.
  86. Si la dejamos se pasa, si la vendemos se pesa. Si se hace vino se pisa, si la dejamos se posa. “La uva”.
  87. Verde por fuera, roja por dentro, bailarinas en el centro. “La sandía”.
  88. Tengo una gran sombrilla y me buscan por sabrosa, pero atención ten cuidado que puedo ser venenosa. “El hongo”.
  89. Tiene luna y no es planeta, tiene marco y no es puerta. “El espejo”.
  90. Cien amigos tengo, todos en una tabla, si yo no los toco ellos no me hablan. “El piano”.
  91. ¿Quién es hijo de mi madre que no es mi hermano? “Yo”.
  92. Dos hermanas diligentes, que caminan al compás, con el pico por delante y los ojos por detrás. “Las tijeras”.
  93. Sube llena y baja vacía, si no se da prisa la sopa se enfría. “La cuchara”.
  94. Es puerto y no de mar, es rico sin capital. “Puerto Rico”.
  95. En las manos de mujeres siempre está metido, a vece estirado, a veces recogido. “El abanico”.
  96. Tiene yemas y no es huevo, tiene copa y no es sombrero, tiene hojas y no es libro. “El árbol”.
  97. Con mi cara roja, con mi ojo negro, y mi vestido verde a todo el campo alegro. “La amapola”.
  98. ¿Cuál es el animal que siempre llega al final? “El delfín”.
  99. ¿Qué es lo que cuanto más grande menos se ve? “La oscuridad”.
  100. Existo cuando me guardan muero cuando me sacan. “Un secreto”.
  101. Verde me crié, rubio me cortaron, duro me molieron blanco me amasaron. “El trigo”.
  102. Capote sobre capote, capote de frío paño, aquel que llora por mí, me está partiendo en pedazos. “La cebolla”.
  103. Quienes lo hacen, lo hacen silbando, quienes lo compran, lo compra llorando, Quien lo usa, no sabe que lo usa. “El ataúd”.
  104. Muy chiquito muy chiquito, él pone fin a lo escrito. “El punto”.
  105. Y lo es, y lo es, y no lo adivinas ni en un mes. “El hilo”.
  106. ¿Qué es lo que desaparece cuando se nombra? “El silencio”.
  107. Cinco hermanos muy unidos que no se pueden mirar. Cuando riñen, aunque quieras, no los puedes separar. “Los dedos”.
  108. Pasa por el agua y no se moja, pasa por agua y no se quema. “La sombra”.
  109. Brazos con brazos, panza con panza, rascando en el medio se hace la danza. “La guitarra”.
  110. Una vieja con un diente que llama a toda la gente. “La campana”.
  111. La noche tiene un ojo, un ojo de plata fina, y usted será muy flojo, muy flojo si no adivina. “La luna”.
  112. En el mar yo no me mojo, en las brasas no me abraso, en el aire no me caigo, y me tienen es tus brazos. “La letra A”.
  113. Chiquito como un ratón protege la casa como un león. “El candado”.
  114. ¿Qué es lo que sopla sin boca y vuela si alas? “El viento”.
  115. No es cama ni es león, y desaparece en cualquier rincón. “El camaleón”.
  116. ¿Quién, allá en lo alto, en las ramas de mora y allí esconde, avara, todo lo que roba? “La ardilla”.
  117. Redondo, redondo barril sin fondo ¿Qué es? “Un anillo”.
  118. Tejo con maña, cazo con saña. “La araña”.
  119. En el diccionario se encuentra un término escrito incorrecto. ¿Cuál es? “Incorrecto”.
  120. ¿Qué se encuentra una vez en un minuto, dos veces en un momento, pero ninguna en cien años? “La letra M”.
  121. ¿Qué cosa es, que a su paso el hierro oxida, el acero rompe y la carne se pudre? “El tiempo”.
  122. Va de pared a pared per siempre esta mojada. “La lengua”.
  123. En el mar no me mojo, en las brasas no me quemo, en el aire no me caigo y me tienes en los labios. ¿Qué soy? “La letra A”.
  124. ¿Qué cosa silba sin labios, corre sin pies, te pega en la espalda y aún no lo ves? “El viento”.
  125. ¿Quién es algo y nada a la vez? “El pez”.
  126. Un platito de avellanas que de día se recogen y de noche se desparraman. “Las estrellas”.
  127. ¿Qué es eso que anda todo el día y nunca sale de su sitio? “El reloj”.
  128. Tul pero no es tela, pan pero no se come. “El tulipán”.
  129. ¿Qué animal sigue dando vueltas después de muerto? “El pollo asado”.
  130. ¿Qué es que es, que entre más le quitas más grande es? “El agujero”.
  131. Si soy joven, joven quedo, si soy viejo, viejo quedo. Tengo boca pero no hablo, tengo ojos pero no veo ¿Qué soy? “La fotografía”.
  132. Es del tamaño de una nuez, siempre sube la cuesta aunque no tenga pies, sin salir de su casa por todos los sitios pasa y aunque siempre le da col, nunca pone mala cara. “El caracol”.
  133. ¿Qué hay entre el río y la arena? “La letra Y”.
  134. Fui al cerro, corté un varón, cortarlo pude pero doblarlo no. “El cabello”.
  135. Lana sube, lana baja ¿Qué será? “La navaja”.
  136. Sobre la mesa me ponen, me cortan me usan pero nunca me comen. “La servilleta”.
  137. Cuando nos atan salimos cuando nos sueltan nos quedamos. “Los zapatos”.
  138. Tengo ojos pero no veo, tengo agua pero no bebo, tengo barba y no me afeito. “El coco”.
  139. Nazco sin tener padres, muero y va naciendo mi madre. “La nieve”.
  140. Me abrigo con paños blancos, tengo blanca cabellera, y por mi causa llora hasta la mejor cocinera. “La cebolla”.
  141. Cien mojas en un convento, todas orinan al mismo tiempo. “Las tejas”.
  142. La madre de Rosa tiene cinco hijas, Lala, Lele, Lili, Lolo y ¿Cómo se llama la última? “Rosa”.
  143. Fui por él y nunca lo traje. “El camino”.
  144. El burro la lleva a cuestas, la meten en un baúl, yo no lo tengo pero si lo tiene tú. “La letra U”.
  145. Lo tienes tú pero los demás lo usan. “El nombre”.
  146. Soy pequeño como un botón, pero tengo energía como un campeón. “La batería”.
  147. Adivina si te digo que soy negro y muy veloz, aunque corras y te escondas soy tu eterno seguidor. “La sombra”.
  148. ¿Qué es blanco como una hoja, y tiene dientes pero no muerde? “El ajo”.
  149. ¿De qué se llena una caja, si cuanto más lo llenas menos pesa? “de agujeros”.
  150. Choco entre dos paredes, late mi corazón. Quien no sepa mi nombre es un cabezón. “El chocolate”.

Sobre las Adivinanzas

Las adivinanzas correspondan a un tipo de acertijo. Mayormente con una forma de rima y un enunciado. Estas se tratan de unos sencillos enigmas donde de manera indirecta se describe una cosa u objeto para que una tercera persona lo descubra.

Durante el recite del enunciado se mencionan características o pistas que conlleven a la respuesta del mismo. Existen casos donde la respuesta se encuentra entre las palabras del enunciado. Pero nunca se nombra la idea principal dentro de lo expresado.

Con frecuencia están dirigidas a niños y niñas, con respuestas educativas, conceptos básicos como frutas, colores, animales u objetos específicos. En ocasiones muchas de estas se recitan para la representaciones de diferentes tradiciones.

De igual manera, existen adivinanzas dirigidas a los adultos. Estas, tienden a poseer algún tipo de insinuación con doble sentido, o poseer respuestas con palabras obscenas o inadecuadas.

Las adivinanzas no tienen una forma específica de ser planteadas, se redactan en distintas composiciones o formatos de métrica. Suelen usarse rimas consonantes y asonantes, juegos de palabras, versos octosílabos y cortas estrofas de cuatro o de dos versos.

Características de las adivinanzas

  • Poseen síntesis orientadoras

Las adivinanzas en la formulación de la pregunta, o frase, cuenta con palabras fragmentadas que resultan claves. Estas palabras despiertan en el receptor la imaginación, sirviendo de ayuda para encontrar la respuesta.

Por ejemplo, “Te la digo, te la digo, te la vuelvo a repetir, te la digo 4 veces y no me la sabes decir” “La tela”. “En medio del cielo estoy, y en cualquier juego en el centro siempre me encuentro, pero en el mar nunca estaré” “La letra e”

  • Cuentan con elementos desorientadores

Existen otras adivinanzas que utilizan elementos que desorientan al receptor, llevándolos a dar una respuesta confusa. En este tipo de enunciado se utilizan figuras retóricas, comparan animalizaciones y personificaciones, frases de dobles sentidos, etc.

Este tipo de frases, suelen convertir una respuesta correcta, en múltiples respuestas erradas. Haciendo que la respuesta más inocente sea la acertada. Además, se presta para burlarse el emisor del receptor, debido a sus incorrectas respuestas.

Por ejemplo, “Silbo y no tengo boca, canto y no tengo voz, vengo y voy sin gastar ni medio, y en donde quieras que estés, pues allí estoy yo” “El viento”. “Soy largo y cabezón…” “El árbol”. “Corro y no tengo patas…” “El tiempo”.

  • Excelentes para entretener

Esta es una de las características principales de las adivinanzas, pues cuenta con un elevado nivel recreativo. La formulación de una adivinanza requiere de creatividad, ingenio, y gracia para un buen entretenimiento.

Un rato de adivinanzas te ayuda a bajar los niveles de estrés, reír, distraerte, y compartir, de una manera sana y sin esfuerzo físico.

  • Populares

Cuentan con un elevado nivel de popularidad, ya que mayormente se hacen de forma verbal. Debido a esta forma de expresión trascurren de generación en generación. Muchas veces varían las palabras dependiendo las culturas pero siempre mantienen la misma esencia.

  • Educativas

Son consideradas educativas ya que sirven para entretener, por ello son utilizadas en sistemas de enseñanzas. Esto para ayudar a los niños a definir significados o conceptos, que se ven en la vida cotidiana.

Aunado a esto, en los sistemas de enseñanzas que utilizan las adivinanzas, se notan resultados diferentes en los niños. Tales como, una mejor integración grupal, elevados niveles de confianza entre alumnos y la conservación de las culturas.

  • Anónimas

En su totalidad no corresponden a autores específicos, por eso en muchos casos son consideradas anónimas. Esto debido a la forma en la que han ido propagando, y la popularidad que han alcanzado al transcurrir de los años.

Por esta y muchas razones, se encuentran a nivel mundial las mismas adivinanzas con diferentes versiones de sí misma.

  • Formula de conclusión

Estas son utilizadas al momento de culminar con la adivinanza. Esto de manera tal que el receptor se sienta invitado a encontrar la solución. Estas frases son motivadoras y con frecuencia indican:

Galardón: “El mejor adivinador, recibirá la premiación». “Si adivinar podrás, el gran señor serás”.

Desafío: “Si tienes ingenio, lograrás descifrar”. “Si eres listo, podrás adivinar”.

Broma: “Si adivinar no podrás, orejas de burro te van a saltar”. “El que no adivine bien tonto es”.

Motivar a intentarlo: “Si quieres adivinar, espera un poco más”. “Seguro estoy, que adivinarás hoy”.

Dificultad: “Debes pensar en grande para lograr…”. “No me lo adivinarás…”.

Facilidad: “Más claro no canta  un gallo”. “Ante tu vista la respuesta está”.

  • Carácter didáctico

Poseen un carácter didáctico, debido al cruce de palabras que evidentemente conllevan a un desarrollo intelectual entre niños, adultos y jóvenes. Su estructura de juego de palabras te lleva a organizarlas coherentemente para hallar una solución.

Este fomentará en el receptor una gran capacidad de razonamiento lógico y de comunicativo. Esta hace que el receptor descifre un código oculto en un juego de palabras.

Aprendiendo así a memorizar, formular, asociar, y comparar en una sola conclusión para hallar la respuesta adecuada.

Estructura de las adivinanzas

  • Formulación o planteamiento de la introducción

Esta es la parte inicial de las adivinanzas. Consisten en estructurar una pregunta que contenga cualidades o características de un objeto, o cosa específica. Con la intención de crear una serie de pistas que puedan ser de ayuda al recepto.

  • Elementos o pistas orientadoras

Estos son párrafos que se encuentran inmiscuidos dentro de las adivinanzas, su finalidad es orientar al receptor a una buena respuesta. Estos elementos describen la idea secundaria o terciaria de un objeto; O indirectamente la idea principal.

  • Síntesis o frases desorientadoras

Estos son elementos contrarios al anterior. Su finalidad es distraer al receptor, desviar las posibles respuestas, haciendo que tarden un poco más en descifrar el acertijo. Los enunciados en estos casos utilizan frases que no hacen sentido a la respuesta.

  • Formula de conclusión

Esta es la parte del acertijo que define la dificultad y complejidad de la respuesta. Es también, donde se afianza la creatividad y dinamismo en la reunión o compartir de adivinanzas.

A su vez, el emisor motiva al receptor a descubrir la respuesta mediante ofertas de premiaciones. En su defecto, si no acierta de forma correcta, el mismo será retado a cumplir alguna penitencia. Haciendo más emocionante el acertijo.

Función de las adivinanzas

  • Lúdica

Una de las principales funciones de los puzles es invitarte a jugar y divertirte. Esto se logra prestando atención a los juegos de palabras, la estructuración del poema y las declaraciones realizadas. Los acertijos encienden la imaginación, los pensamientos y la curiosidad.

Todo lo que se necesita para completar el rompecabezas es un remitente que esté dispuesto a imaginar y pensar lo suficiente como para practicar las habilidades de consulta del destinatario y encontrar la respuesta correcta.

  • Didáctica

Los elementos y propiedades que componen un rompecabezas permiten su efecto sobre la función educativa y el aprendizaje del mismo. Todo esto se debe a su composición lingüística, semántica, sintáctica, poética y rítmica.

Además, estos textos allanan el camino para la memorización de conceptos y significados de forma sencilla.

  • Poética

Los elementos poéticos de los acertijos y su construcción dan acceso al mundo de las sensaciones y crean conexiones simples con el género de la poesía.

Las estrofas, poemas y rimas infantiles se asocian con la musicalidad y utilizan personajes literarios para agudizar los sentidos.

Tipos de adivinanzas

  • Conundra

Este tipo de acertijos se caracteriza por el hecho de que el hablante finge dar un juego de palabras y a su vez también se puede dar la respuesta.

Ocasionalmente, la respuesta puede estar oculta en la devolución activa por parte del destinatario mientras se procesa la devolución. Por ejemplo, “Está en medio del mar y no se moja”, “La letra a”.

  • Enigma

Los acertijos de esta clase consisten en oraciones compuestas por metáforas, símbolos o comparaciones. Estos son difíciles de entender y por lo tanto requieren más razonamiento y tiempo para encontrar la respuesta.

Por ejemplo, “Soy blanca como la nieve y dulce como la miel; yo alegro los pasteles y la leche en tu café”, “El azúcar”

Para pasar un rato agradable con familiares, amigos, compañeros, etc. Las adivinanzas como juego de palabras son una sana y muy buena elección. Las hay de todo tipo, de cualquier objeto, color, numero, o cosa, y para cualquier edad. Siempre al terminar una sonrisa saldrá a la luz.