10 Ejemplos De Psicoterapia Que Debes Conocer

La psicoterapia puede ayudar a que se produzcan cambios que se ajusten a los objetivos de la persona. Puede poner orden en el caos ayudando a dar sentido a ideas y actividades confusas. Este tratamiento da una sensación de seguridad porque te permite enfrentarte a miedos y tensiones que has estado evitando.

Te da nuevas oportunidades para aprender a pensar, sentir y actuar de forma diferente. Finalmente, la sensación de incomodidad se transforma gradualmente en una sensación de control y dominio.

¿Cómo podemos definirla?

La psicoterapia es un proceso destinado a cambiar los pensamientos, los sentimientos y el comportamiento humano.

Tiene lugar entre un profesional con la formación y las habilidades básicas para facilitar el cambio psicológico. Además de un paciente o cliente que necesita apoyo para hacer frente a los estímulos psicológicos subyacentes.

La persona en tratamiento experimenta un estado de desmoralización caracterizado por la pérdida de autoestima, la incompetencia, la impotencia y los sentimientos de desesperanza.

Este sentimiento subjetivo de incompetencia conduce a la incapacidad de hacer frente a las exigencias del entorno.  A menudo lleva a la confusión sobre el significado de los síntomas la sobrevaloración de su importancia o al miedo a volverse loco.

El modo en que se consigue depende en gran medida de las cuestiones planteadas por el paciente, de los objetivos que persigue y del modelo teórico utilizado por el terapeuta.

Ya que cualquier concepto de psicoterapia se caracteriza por ciertos conceptos y principios que sustentan los cambios que se producen. La naturaleza, el ritmo y los objetivos de la intervención están determinados en cierta medida por la orientación teórica del terapeuta.

¿Cuándo es necesaria esta terapia?

En la cultura general persisten algunos mitos sobre la psicoterapia, como el de que «si vas al psicólogo es que estás loco». También existe la percepción de que ir al psicólogo por problemas que se pueden resolver en casa o entre conocidos es superfluo. Otros pueden pensar que están bien y que no necesitan la ayuda de un profesional de la salud mental.

Sin embargo, la psicoterapia es siempre una buena opción, tanto si se padecen graves problemas de salud mental como si sólo se quiere controlar mejor la vida. Merece la pena superar el miedo, sobre todo si sabes que sufre temporalmente depresión, ansiedad, ira grave u otros síntomas que pueden resolverse con relativa facilidad con ayuda profesional.

También, se recomienda para personas con enfermedades graves. Si una persona tiene cáncer, VIH/SIDA, obesidad mórbida o enfermedad terminal. Así como para quienes sufren la pérdida de un miembro, esclerosis lateral amiotrófica,  problemas de audición o visión.

Acudir a un psicoterapeuta no curará tus síntomas, pero puede ayudarte a reconocer el proceso y a mirar tu vida de forma más optimista y constructiva. Por otra parte, te ayudará a aprender a gestionar tus enfermedades crónicas.

Otro motivo para acudir a la terapia no es la psicosis o la enfermedad. Mas bien el divorcio, la independencia de los hijos, el exceso de trabajo o de estudios. Así como la pérdida de un ser querido, etc. Estas situaciones pueden poner en peligro la salud de la persona si no se tratan adecuadamente.

Ejemplos de psicoterapia

Cuando la mayoría de la gente oye la palabra «psicoterapia», piensan en un paciente tumbado en un sofá hablando y un terapeuta sentado en una silla detrás de él, tomando notas en un cuaderno amarillo.

Sin embargo, la realidad es muy diferente, ya que implica una variedad de técnicas y prácticas. Los tratamientos pueden variar en función de la formación y experiencia del psicoterapeuta, los deseos del cliente y la naturaleza específica del problema en cuestión.

Los principales métodos modernos de psicoterapia son.

1.     Terapia psicoanalítica

Esta es probablemente una de las formas más antiguas. Se ha practicado en diversas formas desde la época de la antigua Grecia. Solo se reconoció cuando Freud comenzó a utilizar el diálogo con el paciente como medio para tratar los trastornos mentales.

Este método se conoce como psicoanálisis y Freud utilizó técnicas como el estudio de la transferencia, la interpretación de los sueños y la formación de grupos independientes.

El enfoque psicoanalítico se centra en los pensamientos y experiencias pasadas del paciente y trata de explorar los pensamientos, sentimientos y recuerdos inconscientes que pueden influir en su comportamiento.

2.     Terapia conductual

Desde la aparición del bioconductismo a principios del siglo XX, diversos enfoques de condicionamiento y otros han desempeñado un papel importante en la psicoterapia.

Hoy en día, el enfoque conductual no está tan extendido como antes, pero algunos de sus procedimientos siguen siendo ampliamente aceptados. Para ayudar a los paacientes a cambiar su comportamiento problemático, el enfoque conductual utiliza técnicas como el condicionamiento tradicional, el condicionamiento operante y el aprendizaje social.

3.     Terapia humanista

En la década de 1950, la terapia comenzó a ser influenciada por la idea de la psicología humanista. Desarrollada por el psicólogo humanista Carl Rogers, «terapia centrada en el comprador». La cual hace hincapié en una interacción en la que el terapeuta da al comprador una importancia positiva e incondicional.

Los supuestos en los que se basa este enfoque se siguen utilizando ampliamente en la actualidad. La psicoterapia humanista pretende maximizar el potencial del individuo y hace hincapié en el valor del autoconocimiento, la autonomía y el crecimiento personal.

4.     Terapia cognitiva

La revolución cognitiva de los años 60 tuvo un profundo impacto en la práctica moderna del psicoanálisis. Los psicólogos se interesan cada vez más por el modo en que los procesos mentales influyen y controlan el comportamiento humano.

La terapia cognitiva se centra en el hecho de que nuestros pensamientos tienen una profunda influencia en nuestro bienestar psicológico. Por ejemplo, una persona que sólo ve el lado negativo de una situación es pesimista y se siente triste.

El objetivo de la psicoterapia cognitiva es identificar las distorsiones cognitivas que causan esos pensamientos y sustituirlas por pensamientos más realistas y positivos. De este modo, se puede mejorar el estado de ánimo y la tranquilidad de una persona.

5.     Terapia cognitivo-conductual (TCC)

Este método es una forma de tratamiento que ayuda a los pacientes a comprender mejor sus pensamientos y sentimientos y cómo influyen en su comportamiento.

La terapia cognitiva conductual (TCC) es un enfoque que utiliza técnicas de terapia cognitiva conductual para cambiar los pensamientos negativos y los comportamientos inadaptados.

La TCC es un método que utiliza técnicas de terapia cognitivo-conductual para cambiar los pensamientos negativos y los comportamientos desadaptativos. Corrigiendo los pensamientos difíciles y modificar los comportamientos problemáticos que se derivan de estos pensamientos.

También hay diferentes tipos de psicoanálisis, que pueden adoptar distintas formas según el estilo del psicoterapeuta y las necesidades específicas del paciente y del cliente.

6.     Terapia individual

Es probablemente la forma más común de tratamiento, basada en la colaboración individual con un psicoterapeuta.

7.     Terapia de pareja

Como su nombre indica, se trata de un trabajo en grupo entre un terapeuta y una pareja para mejorar la capacidad de comunicación de la pareja.

8.     Terapia familiar

Por ejemplo, si un paciente sufre una depresión debido a problemas matrimoniales, el psicoterapeuta familiar examinará las características del entorno familiar. Incluyendo las diversas situaciones que requieren tratamiento en la interacción familiar.

La terapia cognitivo-conductual, especialmente la terapia interpersonal, puede ser eficaz.

Al identificar los patrones familiares que causan problemas de comportamiento y psicológicos, los miembros de la familia pueden abandonar estos hábitos y patrones negativos.

La terapia familiar suele centrarse en mejorar la comunicación dentro de la familia.  Los participantes aprenden nuevas formas de escuchar, hacer preguntas y responder abiertamente en lugar de a la defensiva.

En la terapia familiar, el asesor y toda la familia, en parejas o individualmente, se plantean preguntas y resuelven problemas.

9.     Terapia de grupo

En la terapia de grupo suelen participar de seis a doce personas y sus terapeutas. Los participantes suelen tener problemas similares y pueden beneficiarse de la mediación del psicoterapeuta. La observación de cómo los demás afrontan sus problemas y de la retroalimentación propia y ajena.

Compartir experiencias con otras personas que tienen problemas similares puede darte una perspectiva completamente nueva y animarte a cambiar.

Este enfoque de grupo puede ser útil para las personas que tienen dificultades y se sienten solas.

Unirse a un grupo puede parecer intimidante, pero puede ayudarle a darse cuenta de que no están solo y que hay otras personas con problemas similares. Hay un fuerte sentimiento de apoyo y los participantes, que son una parte importante de la terapia de grupo, encuentran la experiencia gratificante.

10.Terapia en línea y psicología a distancia

Se trata de la prestación de servicios de salud mental y apoyo, principalmente a través de Internet. Se trata de una evolución de la psicoterapia tradicional cara a cara. En la que psicólogos y terapeutas utilizan las tecnologías de la información y la comunicación para prestar sus servicios.

La terapia en línea puede impartirse en tiempo real, por ejemplo por teléfono o voz IP, o de forma asíncrona por correo electrónico o documentos escritos por psicólogos en línea que utilizan la tecnología más avanzada.

Características de la psicoterapia

Estas son las características más importantes, tanto para el paciente como para el terapeuta:

  • Contrarrestar los miedos irracionales
  • El paciente necesita ayuda y apoyo.
  • El terapeuta crea una atmósfera emocional cálida, solidaria y respetuosa.
  • El tratamiento pretende provocar cambios que cumplan los objetivos del paciente.
  • Enseñamos importantes habilidades emocionales, conductuales y cognitivas.
  • Frustración con los pensamientos, sentimientos y comportamiento del paciente.
  • No se critica al paciente.
  • Se trata de aumentar la sensación de seguridad del paciente.
  • Se valora la confianza y la esperanza del paciente.

La característica más importante de la terapia es que crea un fuerte vínculo terapéutico entre el paciente y el terapeuta. Esto crea una atmósfera cálida en la que el paciente puede abrirse, explicar todo lo que le ocurre y revelar sus creencias irracionales.

De este modo, el psicólogo intenta utilizar tácticas para corregir patrones de comportamiento inadaptados, miedos irracionales, emociones desagradables y relaciones disfuncionales con otras personas.

Etapas del proceso de psicoterapia

Es un proceso que se inicia cuando una persona que busca ayuda acude a un psicólogo clínico. Se pueden identificar varias etapas de la psicoterapia.

  • El primero es el «compromiso»: Durante este periodo, el terapeuta y el cliente invierten tiempo, energía y habilidades para crear una interacción que les ayude a alcanzar sus objetivos. Si el terapeuta no se siente cómodo con esta interacción, es aconsejable remitir al cliente a otro terapeuta.
  • La segunda etapa se refiere al proceso en sí. Es la fase más importante de la psicoterapia. En este tiempo discutimos el problema del cliente así desarrollar un proceso para resolverlo. Esta fase implica la recopilación de información, la identificación de patrones y el análisis del contexto pasado o presente.
  • La tercera etapa tiene que ver con el cambio y el duelo. Implica dejar de lado viejas formas de pensar y de vivir que están vinculadas al malestar emocional experimentado por la persona. También significa la posibilidad de adquirir una nueva actitud y una forma de vida que sustituya al viejo círculo vicioso.
  • La última etapa es la finalización del proceso. En esta fase, el cliente no sólo siente que el problema se ha resuelto, sino que confía en su capacidad para utilizar sus recursos.

Es importante recordar que los cambios que se producen en el entorno psicoterapéutico requieren una estrecha colaboración con el psicólogo. La psicoterapia es gratificante, pero también requiere un gran esfuerzo por parte del cliente.

Durante el psicoanálisis, se pide a los clientes que realicen ejercicios y trabajos fuera de la terapia.

  • Ejercicios y trabajo fuera de la sesión para resolver situaciones y sentimientos actuales que les preocupan.
  • Hablar de un secreto que no has podido contar a nadie.
  • Notar que tu relación con tu entorno está cambiando.
  • Entienda que necesita cambiar ciertos pensamientos, actitudes y acciones. Porque, por un lado, ya no tiene sentido detenerlos y por otro, están aceptando muy lentamente el malestar que experimentan.
  • Ahora la persona puede avanzar, tener confianza y avanzar con paso firme.

¿Cuándo se completa el proceso?

A menudo se supone que la psicoterapia dura un año, pero no siempre es así. La duración depende de muchos factores, como la naturaleza del problema o el trastorno del paciente, las características de su personalidad y su cultura. Así como los trastornos mentales y los tratamientos anteriores.

Además, los objetivos y las expectativas del paciente con respecto al tratamiento y asesoramientos futuros desempeñan un papel importante.

Aunque no es recomendable, para algunas personas una sola sesión es suficiente para obtener un alivio inmediato. Esto se debe a que no es posible saber exactamente cuáles son sus problemas y si ha habido una mejora significativa y duradera esto no es recomendable.

Sin embargo, hay que destacar que el paciente puede tener una perspectiva completamente nueva al primer contacto y el psicólogo puede mostrar cómo lidiar con esto.

Muchas personas experimentan un efecto positivo tras unas pocas sesiones. Es posible que no quieran hacer mucho cuando se presenten, especialmente si se trata de un problema único y específico.

Para otras personas y otras situaciones, puede llevar más tiempo, como uno o dos años, para que el efecto sea duradero. Este puede ser el caso de las personas que han sufrido traumas graves o están muy desfavorecidas.

Personas con problemas de salud mental graves y crónicos

Pueden necesitar un tratamiento farmacológico psicoterapéutico indefinido y visitas al psiquiatra para comprobar los efectos secundarios. La psicoterapia regular puede ser una ayuda importante para que lleven una buena vida cotidiana a pesar del curso desgraciadamente crónico de su enfermedad.

Algunas personas también pueden continuar con la psicoterapia incluso después de haber resuelto sus problemas. Esto puede deberse a que entienden mejor la vida, se sienten más cómodos y funcionan mejor cuando están con un psicoterapeuta.

Creo que las personas que están bien deberían acudir a un psicoterapeuta, no para buscar problemas que no tienen, sino para asegurarse de que están bien. Como ir al médico para una revisión de salud o al dentista para una limpieza de dientes.

¿Cuál es la diferencia entre un psicólogo y un psicoterapeuta?

La principal diferencia entre un psicólogo y un psicoterapeuta es la formación.

El prefijo «psico» da la impresión de ser un título oficial, pero en realidad no es así. Lo mismo ocurre con el término «psicoterapeuta», ya que no es una profesión que requiera una formación formal.

¿Cuáles son las características de un psicoterapeuta?

Los tratamientos se centran en cuestiones relacionadas con la mente, el comportamiento, las emociones y la tranquilidad. Se trata de una especificación bastante amplia, que plantea algunos riesgos, ya que la distinción entre un psicólogo y un psicoterapeuta no siempre está clara.

Hemos explicado la diferencia entre psicólogos y psicoterapeutas, pero eso no significa que los psicoterapeutas sean un fraude. Siempre debe dejar claro qué servicios ofrece sean los que sean y qué formación tiene para prestarlos.

En la mayoría de los casos, los psicoterapeutas están obligados profesionalmente a remitir al cliente a un psicólogo clínico o sanitario si ven que tiene problemas psicológicos graves.

Cuando remitas a un cliente a un profesional, debes asegurarte de que éste tiene la formación adecuada. Si son licenciados en psicología, por tanto deben tener un número de registro oficial y tienen experiencia en el ámbito sanitario.

Esta información suele encontrarse en la página web del centro donde trabaja el psicólogo. También puede preguntar al psicólogo sobre su formación.

¿Puede la psicoterapia causar daños?

Hace tiempo que se sabe que la psicoterapia no es necesariamente un proceso inocuo. Las cifras varían, pero se estima que entre el 3 y el 10% de los pacientes se deterioran después de la terapia. Se refiere no sólo a un fenómeno temporal en el que los síntomas vuelven a aparecer como parte del proceso terapéutico.

En la terapia de trauma, cabría esperar que la angustia del paciente aumentara en medio del tratamiento, sino también a un proceso más estable en el que, al final del tratamiento, la angustia y el rendimiento del paciente son peores que al principio de la terapia. Es decir, un proceso más estable.

Estos resultados desfavorables se deben en parte a ciertas características personales del paciente o del terapeuta. Por ejemplo, los pacientes con malas relaciones interpersonales son más propensos a experimentar un deterioro durante la terapia, al igual que los pacientes con malas habilidades de empatía del terapeuta.

Sin embargo, estos cambios afectan a cualquier proceso terapéutico, pero nos centraremos en los posibles efectos negativos de determinados psicoanálisis, con aspectos conceptuales y técnicos específicos.

Como es de esperar, no hay una sola forma en que la psicoterapia pueda causar daño. El daño más evidente es el coste de oportunidad. Es decir, el tiempo, la energía y los recursos desperdiciados por un tratamiento inofensivo pero ineficaz.