15 Ejemplos De Actitud Negativa

La actitud no es más que la manera en la que te comportas con otras personas y hasta contigo mismo. Por ello, te presentaremos a continuación los 15 ejemplos de actitud negativa mayormente vistos en la sociedad humana actualmente.

Si bien previamente te comentamos acerca de lo que es la actitud, es bueno que conozcas que la misma es algo natural del individuo. Ya que se encuentra ligada a la personalidad y como esta es algo que cada uno va creando a través de años de experiencias personales. Se vuelve realmente difícil cambiarlas.

Este aspecto de tu ser que te identifica, dependiendo del cómo vas a comportarte, puedes llegar a manifestarlo bien sea internamente o externamente. En el primer caso, la actitud estará dirigida hacia ti mismo, mientras que la segunda estará orientada a otras personas.

Naturalmente, esto afectará tus relaciones sociales según sea tu propio comportamiento, por ejemplo; una actitud positiva mejorará enormemente tus relaciones interpersonales, además de que enfrentarás nuevas situaciones de la forma más óptima.

En caso contrario una actitud negativa te generará mucho daño o afectará la mejor dirección de tus relaciones, sean estas sociales, laborales, matrimoniales, entre otras.

Ejemplos de actitud negativa

Como ya te hemos mencionado, tu forma de compórtate estará siempre presente en todo lo que hagas en tu vida. Así que si buscas evitar acciones que puedan resultar insultantes hacia otros, entonces te invitamos a que leas los siguientes ejemplos.

Ojo queremos aclararte que en ningún momento te estamos diciendo que cambies, si no, a que veas las cosas desde otra perspectiva.

Hablar de manera negativa

Imagina que vas andando por la calle y alguien sin querer te tropieza. La reacción de esa persona hacia ti no es para nada bonita, se molesta y comienza a insultarte. Por supuesto que esto sería algo de muy mal gusto para ti, por eso siempre recuerda que el lenguaje es algo muy poderoso.

Y que su uso correcto puede llegar animar, alegrar o incluso complacer a alguien, incluyéndote. Si esa persona que tropezó contigo hubiera tenido una actitud diferente hacia ti y se hubiera disculpado, seguramente tu reacción sería otra.

Siempre ver lo negativo de todo o quejarte

Esta actitud aparece en la mayoría del desarrollo de tu vida. Te preguntarás ¿Cómo? Cierto, muy simple; en algún momento te habrás quejado del por que te cambiaron de puesto, a algo que no querías en tu trabajo y comenzaste a pensar “por qué a mi Dios mío”.

Hasta que llegaste al punto de pensar que eso era una desgracia e iniciaste a perder la concentración, entorpecer e incluso retrasarte en tu trabajo. Lo que más adelante se convierte en un círculo vicioso y empiezas a verle lo negativo a todo.

En vez de haber pensado que ese cambio de puesto podría ser una mejor oportunidad para ti. Recuerda no todo es negativo en esta vida y eso dependerá de tu forma de interpretar las cosas.

Siempre compararte a otros y denigrarte internamente a ti mismo

Casi siempre verás a personas como estas a tu alrededor, individuos que se la pasan comparándose con otros. Normalmente dichas igualaciones pueden llegar a causar malestar, estrés, ansiedad y síntomas de inferioridad.

Debido a que la manera en que se comparan es negativa, diciendo o argumentando cosas como; este vestido se me ve horrible le quedaría mejor a… y así sucesivamente podríamos contarte diversos casos.

Por ello, solo ten presente que esto solo tendrá sentido, si te comparas con otros para mejorar. Poseyendo una buena actitud sin ningún tipo de sentimientos negativos. Un ejemplo de esto sería; el querer cantar como un artista muy famoso y te propones como meta el poder alcanzarlo y superarlo.

Entonces este artista sería tu modelo a seguir, lo admirarías y tendrías la motivación necesaria sin tener ningún tipo de envidia.

Piensas demasiado en el pasado, hasta el punto en el que te estancas

Aprende que por mucho que te obsesiones con lo que paso alguna vez, nunca podrás cambiarlo. Porque el pasado ya paso y no lo puedes andar reviviendo a cada rato en el presente.

Ten presente que todas tus experiencias previas, sean buenas o malas, han servido de escalón para que tu mejores como persona. Por lo que deja atrás el pasado y camina hacia adelante con una actitud positiva, dejando atrás la tristeza, angustia, resentimiento.

El pesimismo, siempre te dices a ti mismo que algo es difícil y nunca lo intentas

Esta es la actitud negativa que tiene por sinónimo “derrota”. Al pensar de esta forma te auto derrotas a ti mismo, sin siquiera haber hecho algo. Lo que te impedirá realizar actividades para completar algún propósito y al mismo tiempo te sientes incapaz de superarte.

Bien decía el sudafricano Nelson Mandela “Parece imposible hasta que se hace “. Y aunque no se pueda hacer, igualmente merece que lo intentes. Lo peor que podrías hacer es no intentarlo porque es difícil.

Echarle la culpa a otros de todo lo malo que te pasa

Te mostraremos dos casos muy comunes en todo el mundo.

  • El primero es de alguien que culpa al gobierno de su país, por la situación precaria en la que viven sus humildes padres y él.
  • El otro, también culpa al gobierno, sin embargo; es consciente de sus responsabilidades y situación. Por lo que decide emigrar a otro lado que le ofrezca mejores oportunidades y las encuentra.

Que te pareció, el primer sujeto culpa a todos menos a él. Por lo que concluye, que no se puede hacer nada y por lo tanto no se moviliza.

Mientras que el segundo, esta consiente de su situación y responsabilidad, decide movilizarse y obtiene resultados favorables.

Echarle la culpa a otros de lo que te sucede no resolverá tu situación, al contrario, te distanciará más de los pensamientos correctos para confrontar tus problemas.

Decirles a otras personas que no pueden hacer algo que desean

Esta actitud es bastante común y te la diremos en estos dos sentidos. No debes decirle a alguien que no puede hacerlo y mucho menos si tiene el deseo de alcanzarlo. Esto aplica a todo desde iniciar un nuevo emprendimiento hasta querer conquistar a alguien.

Por cierto, lo más importante de todo; es que nunca te digas a ti mismo que no puedes hacer algo.

La ingratitud

A toda persona en este mundo le gusta ser tratada de buena manera y esto incluye el dar las gracias. Bien sea por un favor que te han hecho o porque te dieron algo, siempre hay que ser agradecidos a sí que no lo olvides.

Despreciar a otras personas o actuar con soberbia

La soberbia puede llegar a ser algo muy poderoso, porque siempre creerás que todo gira en torno a tu ser. Lo que te puede poner en guardia cuando otros están criticándote y hasta llegarás a creer que te tratan mal cuando en realidad no es así.

Llegando al punto en que desprecias a los demás para sentirte por encima de ellos y elevar tu propio ego. Cuando en realidad son tus inseguridades las que te hacen cometer estas acciones.

Por lo que no dejes que la soberbia tome decisiones por ti, aprende a quererte a ti mismo sin despreciar a los demás.

La insolencia

Esta es una actitud pésima y de muy mala educación. Porque si interrumpes a alguien que ya está hablando resultaría en una falta de respeto.

Un ejemplo de un acto insolente es el siguiente; imagina que tú estás hablando con un conocido tuyo y de improvisto alguien se mete en la conversación justo cuando te encontrabas hablando. Claro que esto te resultará de muy mal gusto.

Querer que otras personas tengan tus mismos gustos y comportamiento

Hay que dejar bien en claro; que todos en este mundo son diferentes, tanto física como personalmente y cada uno tiene derecho a hacer lo que le plazca. Siempre y cuando no le haga daño a nadie.

Por lo que tú no tienes que ser como otras personas, ni mucho menos agradarles si no eres tú mismo. Y los demás no tienen por qué ser como tú.

Burlarse

Esta es una actitud negativa dirigida expresamente a otras personas. Ya que la persona que lo hace tiende a burlarse de los defectos de otros en frente de un grupo, llegando inclusive al bullying.

La necesidad de complacer o agradar siempre a otros

Siempre habrá personas a las que no les agradarás mucho. Bien sea por tu forma de vestir, actitud o simplemente la forma en la que hablas.

Sin embargo, estas no son razones suficientes para que cambies quien eres en realidad. Porque todo lo que te hace especial, único y diferente de otros es mantenerte fiel a ti mismo.

Por lo que es mejor, que te pongas a trabajar en que no siempre le agradarás a todo el mundo; da igual lo que hagas para complacer a esa persona, si no le gustas, eso no va a cambiar.

Hipocresía

Muy común actualmente en realidad. Las personas que son hipócritas, siempre mostrarán una interacción falsa con quien no les agrada, para así no tener problemas a futuro.

Otra variante de este tipo, es cuando alguien le dice a otro “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”. Como, por ejemplo; cuando le dices a tu pareja que hay que ahorrar dinero, por lo que no puede comprar ropa nueva. No obstante, tú vas a la tienda y compras la ropa que más te gusto.

Predisposición

Consiste en que siempre te anticiparás a los hechos aun cuando estos todavía no ocurren. Un ejemplo de esto sería; cuando vas a la casa de tus suegros por primera vez y te imaginas todos los posibles escenarios, pero negativamente. Llegando a pensar cosas tales como; que tal si no les agrado… y muchas otras.

Conclusión

Si bien todos estos ejemplos de actitud negativa que te mostramos, sacan a relucir el lado oscuro de los seres humanos. La realidad es que muchas de estas son mantenidas en el interior de las personas y casi nunca salen a relucir en el exterior. Y es que todos tenemos mascaras sociales que nos colocamos en determinadas ocasiones para poder socializar o esconder nuestra oscuridad.