Bulimia: Características, Tipos, Causas, Factores De Riesgo

La bulimia es un grupo de trastornos alimentarios que se caracterizan por una tendencia a comer en exceso. Es decir, a ingerir grandes cantidades de comida en un corto espacio de tiempo.

La bulimia afecta sobre todo a las mujeres (unas nueve mujeres por cada hombre). Por otra parte, tiene un inicio más temprano, a menudo entre los 16 y los 20 años de edad.

La incidencia y la morbilidad se han mantenido estables en los últimos diez años. Se calcula que la bulimia afecta a alrededor del 2% de la población.

Las personas con bulimia tienden a limitar la cantidad de alimentos que ingieren para perder peso. Pero el apetito y la impulsividad, que forman parte de un trastorno mental más profundo, pueden llevarles a comer en exceso. Esto suele ocurrir por la noche.

Alimentos como dulces, bollería, pasta, pan y otros alimentos que normalmente se deben evitar, pero los bulímicos los consumen en grandes cantidades.

Comer en exceso puede provocar un gran sentimiento de culpa, que puede llevar a tomar laxantes, comer en exceso o purgarse. En este último caso, se pierden electrolitos como el sodio y el potasio y se corre el riesgo de padecer problemas cardíacos. Además de hipotensión arterial y alteraciones fisiológicas, provocando graves daños físicos, incluso corre peligro su vida.

Tipos de bulimia

Al hablar de la bulimia o la bulimia nerviosa se denomina como un trastorno alimentario único, pero la verdad es que tiene dos variantes.

  • Tipo purgante

Un episodio de sobrealimentación seguido de vómitos. Esto se denomina purga de la alimentación incontrolada.

En esta etapa, como se ha descrito en las perspectivas anteriores, se produce el vómito inducido. Se trata de una acción impulsiva debido a la culpabilidad o al remordimiento que no está planificada. Como esto suele ocurrir en privado, los familiares pueden tardar en reconocer los síntomas de este trastorno.

La bulimia también se produce cuando una persona recurre a los laxantes o diuréticos porque no quiere o no puede purgarse mediante el vómito.

  • Bulimia sin purgarse

En este caso, el atracón no conduce a la purga durante la comida y requiere un comportamiento y recursos compensatorios.

En general, las personas con bulimia nerviosa son conscientes de que, una vez que empiezan a digerir los alimentos que han ingerido, son incapaces de eliminar las calorías. Por lo tanto, pueden intentar mitigar este efecto mediante un ejercicio aeróbico excesivo o un ayuno prolongado.

Características  de la bulimia

Antes de describir los signos de la bulimia nerviosa, hay que recordar que, aunque la bulimia nerviosa es una forma de trastorno alimentario, cada caso es único. De esta manera, los signos pueden variar en función de las características de la personalidad del paciente.

En general, los pacientes bulímicos se caracterizan por los siguientes síntomas.

  • Están obsesionados con su peso y su imagen corporal.
  • Siguen dietas estrictas y restrictivas, la mayoría de las cuales no son saludables.
  • Su comportamiento es compulsivo y vigilante, y se ponen muy nerviosos cuando intentan hacer frente a la ingesta de alimentos y a los problemas físicos.
  • Inestabilidad emocional, impulsividad y a veces comportamiento incontrolable.
  • Evitan comer en familia, lo que interfiere en sus horarios de comida y en los suyos propios.
  • Reducción del rendimiento físico y deshidratación.
  • Puede existir hemorragia intestinal.
  • Erosión de la zona dental.
  • Puede asociarse a otros trastornos psicológicos como la depresión o los trastornos de la personalidad.
  • También pueden tener otras adicciones o hábitos nerviosos como fumar o mascar chicle en exceso.

Siempre es importante acudir a un centro especializado donde se evalúe cada caso, se diagnostique correctamente y se dé el tratamiento adecuado.

¿Cómo reconocer la bulimia o sus síntomas?

Los síntomas de la bulimia no siempre son fáciles de reconocer. Las personas que la padecen tienden a ocultar su estado y a veces no se produce la pérdida de peso. Por otro lado, no hay que esperar a que se presenten todos los síntomas.

Si crees que ciertos síntomas indican la aparición de la enfermedad, debes acudir a tu médico, porque cuanto antes lo hagas, mejor. Por lo tanto, los padres deben estar atentos a los signos que están presentando sus hijos y si existen sospechas  que tienen la enfermedad.

 

 Síntomas fisiológicos

  • Inflamación crónica de la garganta.
  • A veces es posible perder parte de los dientes.
  • Los vómitos pueden provocar la aparición de depósitos en el dorso de las manos, el llamado «signo de Russell».
  • Dolor muscular.
  • Cambios repentinos de peso (aumento o pérdida de 5-10 kg en poco tiempo).
  • Los pequeños vasos sanguíneos pueden romperse bajo los ojos.
  • Inflamación y aumento de tamaño de la glándula parótida (la glándula que produce la saliva).
  • Menstruación irregular.
  • Fatiga excesiva

Síntomas emocionales y psicológicos

  • Alteración severa de la imagen corporal con distorsión de la autoestima.
  • Preocupación persistente por la comida, miedo intenso a engordar o deseo intenso de perder peso.
  • Cambios en su estado de ánimo.
  • Siempre está irritable.
  • Desánimo, pesimismo y propenso a la depresión.
  • Siente culpa o vergüenza de sí mismo.
  • Sensación de pérdida de control.
  • Tiene la necesidad de ser aprobado por una o más personas. Baja autoestima.
  • El egocentrismo.
  • Disminución de la capacidad de concentración.

Cambios en las reacciones y el comportamiento

  • Comer en exceso y vomitar, cuando la persona no es consciente de ello (ambos deben ocurrir al menos dos veces por semana durante tres meses).
  • Una dieta muy estricta y autoimpuesta para compensar el exceso de comida.
  • Nerviosismo el momento de comer.
  • Abuso de diuréticos o laxantes.
  • Uso frecuente del baño después de las comidas.
  • Mentir a la persona sobre sus hábitos alimenticios, negar su condición y ocultarla.
  • Los alimentos pueden desaparecer de la cocina y estar escondidos en el bolso, o la habitación del paciente.
  • El peso, la altura, el físico y la dieta son los principales temas de conversación.
  • No asistir a la escuela o al trabajo.
  • Se preocupan de forma inusual por los comentarios de los demás sobre su aspecto.
  • Se distancian de los amigos y parientes, evitan el núcleo familiar y se van de casa con regularidad.
  • Evitan los lugares donde la gente come junta o donde hay comida disponible.
  • Duerme menos.
  • Consumo de alcohol y a veces de drogas.
  • La promiscuidad sexual.

Factores de riesgo de la bulimia

Estos son algunos de los factores de riesgo de la bulimia que debes tener en cuenta.

  • La nutrición. Al reducir el consumo de carbohidratos el individuo se inhibe de importantes sustancias que suprimen el hambre. Debido a esto desencadena el deseo de comer.

Las dietas de precisión también pueden atrofiar los neurotransmisores del cerebro, como la serotonina, lo que puede llegar a conducir a la bulimia. Estos factores dietéticos suelen estar precedidos por la obesidad. Es decir, la tendencia a ganar peso, que es el inicio de la bulimia.

  • Dominio social. El cine, la moda, la televisión, publicidad entre otros, difunden constantemente el mensaje de que para ser feliz y tener éxito hay que estar delgado.

Cada vez son más los jóvenes que intentan cambiar su aspecto de forma perjudicial para su salud con el fin de ser socialmente aceptables. Se trata de la inconformidad con su aspecto corporal.

  • La implicación de las mujeres en el mundo empresarial también está cambiando los hábitos alimentarios de las familias, ya que no hay nadie que fije los horarios de las comidas y vigile su cumplimiento. Como resultado, los jóvenes comen o dejan de comer sin control y sin el consentimiento de sus padres.

Para las personas con mayor riesgo, los trastornos alimentarios pueden estar causados por problemas emocionales como el divorcio de los padres o la muerte de un ser querido. Además de la sobreprotección a nivel familiar, la depresión u otras enfermedades mentales presentes en la familia.

Sin embargo, la bulimia también puede estar causada por una excesiva preocupación por la forma y el peso del cuerpo, anexado a eso una baja autoestima y el perfeccionismo.

Causas de la bulimia

No está claro por qué ciertas personas sufren de bulimia. Las causas pueden variar de una persona a otra. Puede estar relacionado con causas emocionales, físicas o sociales.

La bulimia también puede estar relacionada con problemas emocionales o de salud mental, como

  • Autoestima baja: una visión negativa de la autoestima asociada al peso.
  • Trastornos del estado de ánimo, incluida la depresión.
  • Trastorno compulsivo: en el que las personas tienen pensamientos compulsivos sobre ciertas cosas o miedo a hacerlas.

Para las personas con una personalidad perfeccionista o con uno de estos rasgos, un trastorno alimentario puede dar una impresión de control y de beneficio.  Hay otros factores que aumentan la probabilidad de desarrollar bulimia:

  • Estar en una sociedad occidental.
  • La influencia que se aprecia por los medios de comunicación de las personas delgadas.
  • Ser diabético de tipo 1
  • En el caso de las mujeres, empiezan a menstruar pronto.
  • Experiencia de anorexia
  • Realización de dietas en tiempo pasado para perder peso.
  • Comportamiento repetitivo de otros miembros de la familia o antecedentes familiares de trastornos alimentarios puede deberse a un componente genético.
  • Se ha producido un acontecimiento emocionalmente estresante, como, un divorcio, la violencia doméstica.

Tratamiento para la bulimia nerviosa

Hay varios tratamientos disponibles para los pacientes bulímicos, pero una combinación de antidepresivos y psicoterapia suele considerarse la más eficaz.

Sin embargo, el tratamiento implica una serie de opciones y precauciones, que se deben llevar a cabo.

Psicoterapia

Consiste en hablar con un profesional y reconocer las limitaciones de la bulimia. Los siguientes tipos de psicoterapia son los más útiles

  • Tratamiento cognitivo y conductual
  • Enfoques centrados en la familia
  • Psicoterapia interpersonal

Medicación

Los antidepresivos en combinación con la psicoterapia pueden aliviar o mejorar los síntomas de la bulimia nerviosa. La fluoxetina está aprobada para el tratamiento de la bulimia.

Educación nutricional

Un dietista puede ayudar a los pacientes con estrategias dietéticas para ayudarles a comer alimentos ricos en nutrientes.

Por lo general no se requiere hospitalización, pero si surgen complicaciones, el paciente puede ser ingresado en el hospital para ser operado.

¿Tiene cura la bulimia?

Se suele ofrecer psicoterapia de grupo, al paciente y a los  familiares. Además, se puede crear un grupo de apoyo para los más allegados. Es muy importante que los familiares apoyen al equipo médico y participen en la recuperación del paciente.

Se trata de «grupos de padres» en los que los familiares del paciente comparten sus experiencias con otras personas. Estas estuvieron o están en su misma situación y pueden ayudarles a entender la enfermedad.

El objetivo de estos equipos es conseguir que los familiares se conviertan en una fuente de curación. Esto es vital, porque la participación de todos los miembros de la familia es crucial en el tratamiento de estas enfermedades.

Dependiendo del paciente, el tratamiento suele durar al menos cuatro o cinco años. La adopción de buenos hábitos alimentarios es una parte importante del tratamiento, pero no es la única. Uno de los principales problemas es que a los pacientes les cuesta aceptar y reconocer sus problemas.

La recuperación es el proceso por el que una persona aprende qué otros problemas van más allá, relacionados con la comida y cómo se manifiestan a través de su comportamiento alimentario.

Se han logrado destacar y reconocen los síntomas emocionales de la enfermedad. Entre ellos está la baja autoestima, los problemas de interacción social, las dificultades de autoaceptación y la ansiedad por crecer.

Por último, el tratamiento farmacológico sólo se recomienda cuando existe una enfermedad adicional a la ya existente como. Por ejemplo, la depresión. Si la vida del paciente está en peligro o si está desnutrido, debe ser hospitalizado y recibir apoyo nutricional.