Características personales

Todos poseemos características personales que nos hacen ser únicos y diferentes a los demás. Sin embargo, estas no pueden ser percibidas a simple vista como los rasgos físicos, por ejemplo: la estatura, rostro, color y forma del cabello, entre otros.

Es importante desarrollar el entendimiento necesario para diferenciar las características positivas y negativas. Para aprender a controlarlas, superar obstáculos, lograr el éxito y ser una mejor persona.

Esto demuestra que somos seres complejos, con una personalidad resultante de la acumulación de muchas experiencias, acciones y características que nos identifican. Llegando a mostrarnos tal como somos a quienes nos rodean.

Características personales

A continuación, te mostraremos un listado con las diferentes características personales que puedes llegar a tener, estas pueden llegar a ser tanto positivas como negativas:

  • Mal temperamento: Se te reconoce como una persona a la que es difícil acercársele por su mal carácter y fácil enojo.
  • Buen temperamento: Todo lo opuesto al anterior, das a mostrar un carácter muy agradable a todos los que se te acercan.
  • Atinado: Eres asertivo, actúas con un buen sentido común para elegir lo que es correcto.
  • Desatinado: No conoces lo que es la moderación, tampoco aciertas a las cosas o gestos que son muy obvios.
  • Ordenado: Te encanta tener tus pertenecías en un lugar determinado y donde puedas encontrarlas cada vez que las buscas.
  • Desordenado: No te interesa dónde colocas aquellos objetos de tu propiedad; ocasionando, que casi nunca los encuentres nuevamente.
  • Eficiente: Haces de manera excepcional las labores que se te encomiendan, sin importar si son de tu agrado o no.
  • Ineficiente: Realizas las tareas que te dieron de forma inadecuada.
  • Atento: Pones constante atención a lo que se te dice, por lo que nunca olvidas tus quehaceres.
  • Olvidadizo: No recuerdas las cosas que se te dijeron por la simple razón de que no les prestas la suficiente atención.
  • Generoso: Le brindas a personas, si lo necesitan, una mano amiga. Dándoles lo que tienes y no necesitas.
  • Tacaño: Detestas darles a otros tus cosas aun cuando no haces uso de ellas.
  • Trabajador: Tu dedicación al trabajo no tiene comparación, ya que siempre das lo mejor de ti en tu entorno laboral.
  • Flojo: El trabajo no es para ti, constantemente buscas excusas porque quieres pasar más de tu tiempo haciendo otras cosas.
  • Paciente: Sin importar qué pueda pasar, te quedarás esperando sin problema alguno.
  • Impaciente: El que tengas que esperar no es lo tuyo, así que te exasperas fácilmente en pocos minutos.
  • Equilibrado: Mantienes un carácter armónico, haciendo que sea difícil desestabilizarte emocionalmente.
  • Desequilibrado: Te cuesta mantener una estabilidad emocional.
  • Cambiante: No posees un caracter definido, ocasionando que algunas veces te comportes de una forma totalmente distinta.
  • Constante: Bajo ninguna circunstancia cambias tu manera de ser o comportarte con otras personas.
  • Sumiso: Las confrontaciones no son lo tuyo, más bien prefieres seguir órdenes de otros para evitarlos.
  • Dominante: Usas tu poder y superioridad para someter o dominar a otros más débiles que tú con la finalidad de conseguir aquello que deseas.
  • Voluble: Cambias rápidamente tus opiniones y/o gustos acerca de algo o alguien.
  • Firme: Tus opiniones están llenas de seguridad, estabilidad y tenacidad, lo cual impide que las cambies.
  • Puntual: Te desagrada la idea de hacer esperar a alguien y no te importa que esté pasando, llegarás a la hora acordada.
  • Impuntual: No es de tu interés el llegar a la hora pautada, llevando a que te tomes tu tiempo haciendo otras cosas.
  • Exigente: En cada momento te auto impones metas muy altas, con la finalidad de mejorar las cualidades que ya tienes o deseas.
  • Indulgente: No te exiges demasiado en tus metas, obligaciones y aspiraciones.
  • Testarudo: El que debas escuchar consejos de otra persona no es lo tuyo, dado que siempre harás lo que te plazca y no lo que te recomienden hacer.
  • Transigente: Toleras, razonas e incluso aceptas las palabras y consejo que otros te dan.
  • Egoísta: Piensas únicamente en ti mismo y no te agrada para nada el compartir con alguien.
  • Solidario: No solo piensas en ti, sino también en los demás compartiendo y ayudando a los que te necesiten.
  • Sensato: Actúas con prudencia a través de un buen juicio. De esta manera, llegas a tomar las mejores decisiones en el momento preciso.
  • Insensato: Haces las cosas antes de analizar la situación, terminando en un acto imprudente y disparatado.
  • Sabio: Posees una gran sabiduría y conocimiento, los cuales adquiriste mediante experiencias de vida o estudio.
  • Ignorante: Desconoces uno o varios temas, indicando tu carecimiento de instrucción, educación o formación.
  • Inteligente: Posees una gran cantidad de información en tu mente, haciendo que se te facilite la resolución de problemas.
  • Tonto: Tu capacidad intelectual es muy reducida, así que se te dificulta el aprender algo nuevo.
  • Luchador: Las habilidades que tienes para salir de cualquier problema y dificulta son muy elevadas.
  • Pusilánime: Tienes poco o nada de valor para enfrentar las desgracias que se te presentan en la vida.
  • Valiente: En ningún momento le has temido a algo o alguien, por lo que nunca te ocultas.
  • Cobarde: Sientes un incontrolable temor hacia casi cualquier cosa que te rodea.
  • Conflictivo: Buscas en todo momento causar problemas, ya sea dentro de un grupo o a tus alrededores.
  • Pacífico: Te opones rotundamente al conflicto, promueves la paz y evitas los problemas.
  • Tolerante: Respetas y escuchas las opiniones de otras personas aun cuando no comparten las mismas ideas.
  • Intolerante: No soportas a otras personas que piensan de manera distinta a la tuya.
  • Predecible: Antes de que hagas alguna acción, ya otros la sabrán porque siempre actúas de la misma forma.
  • Impredecible: Es totalmente incierto para otros lo que vayas a hacer.
  • Serio: Generalmente, se te dificulta reír o relajarte en frente de otras personas.
  • Bromista: Demuestras tu gran alegría haciendo reír a otros con tus payasadas.
  • Diplomático: En toda situación, actuarás de la forma más correcta posible.
  • Rudo: No demuestras mucha educación, porque actúas tosca y bruscamente con otros.
  • Ubicado: Te comportas adecuadamente frente a cualquier situación en la que te encuentres.
  • Desubicado: Tanto tu manera de actuar como las expresiones que haces no son las apropiadas en algunas situaciones.
  • Estricto: Todo debe ser correcto ante tus ojos, por lo cual no permites que algo se realice de mala manera.
  • Permisivo: Eres muy tolerante y otorgas o permites con facilidad que se hagan las cosas.
  • Creativo: Tienes la capacidad de crear las cosas que más te gusten a partir de lo que tengas a tu disposición.

Conclusión

Como has podido observar las características personales son muy variadas. Lo que consiste en que cada una de ellas dependerá de cómo te hayas desarrollado en tu entorno. Dando como resultado tu propia personalidad única e incomparable.