15 ejemplos de Trastorno de la personalidad histriónico

El trastorno de la personalidad histriónico, o simplemente personalidad histriónica, es un desequilibrio en la salud mental que lleva a quienes lo padecen a actuar de forma extremadamente emocional y dramática. Esto casi siempre provoca dificultades a la hora de relacionarse con otros.

Lo que caracteriza a estas personas es que siempre intentan llamar la atención y para ello recurren a estrategias inconscientes como preocuparse mucho por su apariencia física. En este artículo podrás encontrar muchos otros ejemplos de trastorno de la personalidad histriónico.

15 ejemplos de Trastorno de la personalidad histriónico

  1. El primero y el más característico de los ejemplos de trastorno de la personalidad histriónico es que quien lo padece se deja influenciar fácilmente por otras personas. Esto puede ser señal de una clara inmadurez así como también de una confianza ciega en otros.
  2. Además, estas personas actuan y/o lucen exageradamente seductores en todas las situaciones y eventos. A pesar de que día a día la sociedad se vuelve más comprensiva y acepta distintas formas de vestir, esta tendencia suele traer problemas debido a ciertas normas de etiqueta que tachan de vulgares los atuendos demasiado provocadores.
  3. Es muy común que estén muy preocupados por su apariencia física, tanto así que pueden molestarse o echarse a llorar si ven que algo no anda bien por diminuto que parezca. Podremos distinguir a estas personas porque todo en ellas siempre estará “perfecto”.
  4. Algo que resulta muy común es que estas personas son exageradamente dramáticos y serán capaces de armar un alboroto por algo pequeño sin pensarlo dos veces. Si bien no son intrínsecamente violentos, pueden llegar a tener conflictos con los demás si no controlan sus palabras ni miden sus reacciones.
  5. Así como son dramáticos, también suelen ser extremadamente emocionales, llegando al punto de que su cerebro se bloquea al momento de tomar decisiones y dejan que sus emociones decidan por ellos. A pesar de que la emocionalidad es fundamental, lo mejor es mantener un equilibrio entre mente y corazón.
  6. Entre los ejemplos de trastorno de la personalidad histriónico encontramos la hipersensibilidad hacia las críticas, incluso hacia las críticas constructivas. Esto ocurre porque las personas creen que las criticas van dirigidas hacia ellos como individuos y no a su forma de desempeñarse y trabajar.
  7. También es común que estas personas crean que las relaciones interpersonales son más íntimas de lo que realmente son, pues asumen que los demás están igual de comprometidos como ellos lo están. Si bien es común que a todo el mundo le ocurran cosas por el estilo a veces, situaciones así son mucho más frecuentes para quienes tienen personalidad histriónica
  8. Culpar a otras personas por sus fracasos o decepciones es algo que estas personas tienden a hacer. Comportamientos como este suelen verse muy frecuentemente en personas jóvenes y van desapareciendo a medida que van madurando; lo que casi nunca ocurre con las personas exageradamente histriónicas.
  9. La irresponsabilidad es solo una de facetas; estas personas también tienen baja tolerancia ante la frustración o la demora en la gratificación, es decir, si las cosas no salen como ellos esperan o deben trabajar mucho y durante mucho tiempo por un objetivo, pierden la motivación.
  10. Los histriónicos buscan aprobación y validación en otras personas, tal como haría un adolescente que busca pertenecer a un grupo de jóvenes de su edad. Esta es una de las principales razones por las que les preocupa tanto lo que otras personas piensen y digan de ellos.
  11. Otro de los ejemplos de trastorno de la personalidad histriónico es que quienes lo padecen son muy egocéntricos por naturaleza. Esto se debe, entre otras cosas, a que ellos mismos piensan mucho en quienes son, cuáles son sus fortalezas y sus rasgos más atractivos para sacarles provecho al máximo.
  12. A estas personas les gusta ser el centro de atención en situaciones sociales y pueden llegar a sentirse incómodas y hasta angustiadas si ese no es el caso. Este es uno de los principales puntos de conflicto que el trastorno trae consigo, ya que en un ambiente normal es imposible que cosas como estas ocurran todo el tiempo.
  13. También es común que sus estados de ánimo cambien con mucha facilidad. Esto puede explicarse no solo como un desequilibrio hormonal, sino también porque todo a su alrededor les afecta de manera desmedida, lo que provoca un vaivén de emociones que dejaría agotado a cualquiera.
  14. Por su egocentrismo y la liviandad con la que estas personas forman relaciones, puede parecer que tienen sentimientos superficiales o falsos, pero este no siempre es el caso. La verdad es que, al igual que todos, quienes padecen este trastorno sienten igual que los demás, aunque se expresan de forma diferente.
  15. El último de los ejemplos de este peculiar trastorno es que quienes lo padecen hablan de forma extremadamente subjetiva cuando se trata de narrar acontecimientos o emitir juicios. Esto ocurre porque les cuesta entender el mundo sin relacionarlo con ellos mismos.

Pronóstico y posibles complicaciones

Al igual que como ocurre con otros trastornos de la salud mental, actualmente no existe un tratamiento que ponga fin a esta enfermedad, pero gracias a la terapia y a la medicación los pacientes pueden llevar vidas satisfactorias y sin problemas recurrentes causados por su condición.

No obstante, si el paciente no recibe un tratamiento adecuado puede llegar a tener problemas en muchos ámbitos de su vida.

El principal problema de esta condición es que a quienes la padecen les cuesta percibir el mundo y a las personas de forma normal, por lo que sus relaciones se vuelven complicadas. Esto, por su lado, puede provocar otros trastornos más graves como la depresión y los pensamientos suicidas.

Si presentas algunos o todos los síntomas anteriormente descritos, lo recomendable es que te dirijas a un establecimiento médico para atenderte lo antes posible. Generar consciencia sobre las enfermedades mentales es tarea de todos y el primer paso para lograrlo es siendo responsables con nosotros mismos.