15 Ejemplos de Autosabotaje

El autosabotaje, como bien lo explica la palabra, es la tendencia a evitar la realización personal que se siente luego de lograr los objetivos planteados. No es un comportamiento en particular, sino un conjunto de actos o conductas inconscientes a través de las cuales el individuo se manipula a sí mismo con tal de alejarse de sus metas. Por muy extraño que esto pueda resultar, no son pocas las ocasiones en las que las personas cometen autosabotaje; de hecho, es algo tan común que podemos verlo en situaciones cotidianas como no asistir a nuestras citas médicas a pesar de que sabemos cuan necesarias son. A continuación, te mostraremos algunos ejemplos de autosabotaje que se presentan en nuestras vidas.

15 Ejemplos de Autosabotaje

  1. La más común y conocida expresión de autosabotaje es la procrastinación. Todos hemos pasado horas dedicados a tareas misceláneas con tal de no ponernos a trabajar en lo que realmente es importante. Este tipo de comportamiento no solo nos hace sentir mal con nosotros mismos, sino que también evita que cumplamos con nuestras obligaciones a tiempo y, así, evita que alcancemos nuestros objetivos.
  2. Dormir tarde cuando sabes que debes levantarte temprano, además de ser extremadamente perjudicial para nuestra salud a largo plazo, es algo que nos arruina el día desde el principio, pues nos hace sentir cansados, malhumorados y lentos. No hay nada peor que una noche de mal sueño, especialmente cuando tienes que cumplir con tus tareas del día siguiente.
  3. A pesar de que en dosis moderadas puede ser un excelente estímulo para alcanzar nuestros objetivos, la autoexigencia en dosis extremas puede ser realmente destructiva. Esta autoexigencia se traduce de distintas maneras, como pretender cumplir con más tareas de las que eres capaz, inscribirte en muchas asignaturas por semestre en la universidad o hacer demasiadas horas extra en el trabajo.
  4. Debemos recordar que quienes logran el éxito no son los más talentosos, sino los más constantes, por lo tanto, dejar incompletos los proyectos que inicias no solo es una costumbre terrible, sino que también es una forma de mantenerte alejado de tus metas personales.
  5. Muchas veces, negarse a ciertas cosas puede ser la mejor respuesta a situaciones inconvenientes; es por eso que no saber decir que no es un problema para muchas personas, quienes, con tal de no quedar mal frente a otros o no herir sus sentimientos, aceptan todo tipo de obligaciones que solo consiguen hacerlos infelices.
  6. El siguiente ejemplo está relacionado con el anterior, ya que, muchas veces, al ser incapaces de negarnos a una petición, solemos prometer cosas que no somos capaces de cumplir, ya sea por motivos de tiempo, dinero o habilidad. Esto, además de hacernos quedar mal, tiene un efecto negativo en nosotros, porque nos hace sentir incompetentes irresponsables y, en el peor de los casos, inútiles.
  7. A pesar de lo que parezca, elegir la satisfacción inmediata sobre la satisfacción a largo plazo no es una forma eficaz de lograr nuestras metas. Esto puede verse en diversas situaciones como romper la dieta que llevamos haciendo porque queremos comer una hamburguesa o llegar tarde a una entrevista de trabajo porque apagamos la alarma para dormir cinco minutos más por la mañana.
  8. Tomar decisiones apresuradas es otro ejemplo de autosabotaje y está muy relacionado con el punto número 7. Normalmente, las decisiones apresuradas nacen a partir de las circunstancias, cuando no hemos tenido tiempo para meditar sus consecuencias. Si bien una decisión apresurada no tiene por qué ser necesariamente una mala decisión, hay una gran probabilidad de que esta te aleje del camino que tenías planeado para alcanzar tus metas.
  9. Hay muchas razones para no seguir los tratamientos médicos: falta de dinero, flojera, despreocupación o creer que ya nos hemos mejorado del todo antes de terminar el proceso. Sea cual sea el motivo, este es un caso especialmente claro de autosabotaje, que no solo tiene repercusiones en nuestras metas, sino en nuestra salud.
  10. Para muchos jóvenes, la elección de una carrera universitaria puede resultar estresante; no elegir la carrera que te gusta por cumplir expectativas es una de las peores formas de autosabotaje y, lamentablemente, una de las más comunes entre los estudiantes que sienten la presión de complacer a sus familias. Estudiar algo que no te hace feliz, además de ser una tortura, suele ser una pérdida de tiempo, dinero y energía, ya que es muy común que los estudiantes dejen los estudios al sentirse insatisfechos o sobrepasados pon ellos.
  11. Muchas veces, nos forzamos a hacer cosas que no queremos por diversas razones. A menos que estas cosas estén directamente relacionadas con nuestras metas personales (por ejemplo, ejercitar cada día en caso de que quieras convertirte en un deportista olímpico), solo representan impedimentos para alcanzar la verdadera felicidad. Algunos ejemplos de esto pueden ser: asistir a fiestas o reuniones única y exclusivamente por presión social y no porque queramos hacerlo en realidad.
  12. Las excusas son el principal impedimento que podemos ver en los casos de las personas que no logran sus objetivos. El autosabotaje nace desde nuestro interior, lo que significa que las excusas son obstáculos que nosotros mismos nos ponemos antes de empezar una nueva empresa, muchas veces por miedo al fracaso.
  13. A diferencia de los procrastinadores, quienes se distraen con otras tareas menos relevantes, los que dejan todo para última hora son aún más víctimas de sí mismos. Es común que la inactividad se confunda con la pereza, pero la verdad es que, muchas veces, este problema se debe a su propia inseguridad que puede derivar en otros problemas más graves.
  14. El no seguir los horarios de trabajo autoimpuestos puede deberse a muchas cosas, entre ellas la falta de disciplina o motivaciones reales. Sin embargo, este comportamiento puede ser otro ejemplo presente en personas que trabajan en sus casas de manera independiente.
  15. Finalmente, darse por vencido antes de empezar es la mayor y, al mismo tiempo, la más sencilla forma que las personas tienen de autosabotearse, pues no deben hacer nada para arruinar sus oportunidades de lograr cosas, simplemente dejar el tiempo pasar hasta que ya sea demasiado tarde. Un ejemplo de este tipo de comportamiento son las personas que no pudieron terminar su educación cuando eran jóvenes y que no quieren intentarlo después porque creen que no serán capaces de hacerlo.

¿Quiénes son más propensos al autosabotaje?

Probablemente todos hemos pasado por momentos en los que hayamos intentado, de manera inconsciente, sabotearnos a nosotros mismos. No obstante, es cierto que hay algunas personas más propensas a caer en este tipo de comportamientos que otras, como las personas inseguras, personas que crecieron en ambientes en los que no se las animaba a tomar riesgos y los adolescentes que aún no han terminado su desarrollo.

 ¿Qué causa el autosabotaje y cómo evitarlo?

Como hemos podido observar en los ejemplos anteriores, la mayor parte de las veces el autosabotaje es causa de una fuerte inseguridad; esta inseguridad es, al mismo tiempo, un sistema de defensa que impide que salgamos de nuestra zona de confort y nos enfrentemos a cosas y situaciones desconocidas.

Para nuestra buena suerte, hay muchas maneras de evitar autosabotearnos, especialmente si ya hemos identificado este tipo de comportamientos:

  1. Reflexionar sobre tus motivaciones; analiza si vale la pena trabajar por tu objetivo y si es que realmente tienes claro lo que quieres. Pregúntate por qué o para qué quieres conseguir tus metas. Sí la respuesta te deja satisfecho, es muy probable que vayas por buen camino y solo necesites un poco de práctica.
  2. Organizarte y establecer un plan de acción siempre es algo útil a la hora de lograr tus objetivos, especialmente si tienes mucha motivación, pero no sabes por dónde comenzar.
  3. Tener tus metas presentes. Pueden ser imágenes que te inspiren o personas a tu alrededor que te recuerden por qué estás trabajando; todo es válido cuando se trata de lograr tus objetivos.