30 Ejemplos de Dislexia

Incluso con la tecnología actual, el cerebro humano sigue siendo un tema que causa una gran curiosidad a científicos de todo tipo, pues hasta el momento no hemos logrado descifrar completamente cómo funciona o cómo remediar sus alteraciones. Los ejemplos de Dislexia son un indicio claro de ello.

La dislexia, la cual corresponde a un trastorno del aprendizaje en el que la persona afectada se le hace difícil leer y escribir, debido a ciertos problemas a la hora de identificar los sonidos del habla y la relación que estos guardan con las letras y las palabras.

Hay muchas formas en las que la dislexia se presenta en los pacientes, pero la más común es la confusión de algunos grafemas similares. A continuación, veremos algunas de ellas.

30 Ejemplos de Dislexia

  1. Como mencionamos con anterioridad, confundir letras es el síntoma más común entre las personas que padecen este trastorno, por eso es el más conocido también. Los símbolos que suelen confundir son aquellos que presentan formas similares como la “p” y la “q” o la “b” y la “d”, aunque esto puede variar en cada caso.
  2. Una de las primeras señales que despiertan la alerta en los padres es lo mucho que los niños con dislexia se tardan en comenzar a hablar, incluso con una óptima estimulación.
  3. Los problemas para formar palabras ocurren poco después de que el niño comienza a balbucear. Se debe tener en mente que estos problemas no se deben a falta de inteligencia, sino a alteraciones en la forma en que el cerebro procesa el lenguaje que, en la mayoría de los casos, son hereditarias.
  4. Este trastorno no solo está relacionado con la forma en que las personas procesan el lenguaje, sino que también afecta las habilidades psicomotrices. Una de las formas en que podemos ver esto es que a algunos pacientes les resulta muy difícil distinguir entre el lado derecho e izquierdo de las cosas.
  5. Otra de las habilidades psicomotrices afectadas por la dislexia es el equilibrio. Esto varía entre cada paciente, pues hay quienes pueden tener serios problemas a la hora de reconocer las dimensiones de su cuerpo hasta otros a quienes no les afecta para nada y, de hecho, trabajan con sus cuerpos como en el caso de las actrices Bella Thorne, Jennifer Aniston o Keira Knightley.
  6. La torpeza motriz presente en muchos casos de dislexia está relacionada con los dos últimos ejemplos. Esto, además de ser tedioso y molesto, puede producir constantes accidentes.
  7. A muchos niños les resulta especialmente difícil aprender juegos de palabras o rimas debido a esta condición. Esto, al igual que muchos otros síntomas, puede hacerlos sentir alejados de sus contemporáneos.
  8. Poseer un nivel de lectura por debajo de la media es otro rasgo característico de quienes presentan dislexia y que ocurre debido a lo difícil que es para ellos hacer la conexión entre los sonidos, la grafía y el significado de las palabras.
  9. Ya sea un número telefónico o la cita de algún libro, estas personas suelen tener problemas para recordar secuencias. Estos problemas pueden ocurrir cuando el paciente escucha la información y/o cuando la lee por sí mismo.
  10. De la misma forma en que se les dificulta entender palabras como un todo, a los pacientes con dislexia muchas veces se les dificulta deletrear, pues visualizar la palabra de forma abstracta en sus mentes es incluso más difícil que leerla en una hoja o una pantalla.
  11. Otra forma en la que este trastorno se manifiesta en las personas se ve en el grado de dificultad que encuentren al pronunciar palabras desconocidas. Este y muchos otros problemas pueden remediarse mediante terapia hasta alcanzar un nivel funcional. Sin embargo, puede ser una pesadilla cuando no se tiene controlado.
  12. Este punto está relacionado con el ejemplo anterior: a quienes padecen dislexia se les hace muy difícil aprender un idioma extranjero. No es algo imposible (hay testimonios de personas increíblemente talentosas que han logrado sus objetivos a pesar de su condición), sin embargo, es un punto que juega en contra a la hora de llevar a cabo esta tarea.
  13. Al igual que con el resto de las habilidades relacionadas al lenguaje, la poca comprensión lectora es algo que resulta evidente en estos casos por una serie de cosas como la desconexión entre la construcción de las palabras y sus sonidos, la falta de memoria a corto plazo y los problemas de concentración.
  14. Debido a la falta de comprensión lectora, quienes tienen dislexia suelen tener también problemas para resumir lo que leyeron y/o escucharon.
  15. Algunas veces pueden presentar también dificultad para resolver problemas matemáticos. A esta condición se la conoce como discalculia, que es el símil de la dislexia, ya que es un trastorno que afecta al correcto procesamiento numérico y al cálculo.
  16. La dislexia puede ir acompañada del trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y viceversa. Si bien esta condición puede afectar tanto a niños como a adultos, es común que se detecte durante la infancia.
  17. Un comportamiento común en este tipo de trastorno es que las personas suelen escribir la misma palabra de distintas maneras. Esto ocurre por el conocido fenómeno de “las letras que bailan” frente a los ojos de los pacientes, quienes afirman que las letras cambian de dirección, por lo que nunca están seguros de cómo se deben escribir ciertas palabras.
  18. Incluso cuando pueden ver las palabras escritas, a estas personas les resulta complicado reproducirlas por su cuenta. Como hemos mencionado antes, la dislexia no tiene nada que ver con la visión o inteligencia, sino con el área del cerebro que se encarga de entender el lenguaje; por lo tanto, da igual en qué formato se las presenten, las palabras siempre supondrán un reto para ellos.
  19. Aunque parezca que no están escuchando, muchas personas realmente presentan problemas para seguir instrucciones causados por distintos factores como falencias en las funciones ejecutivas (relacionadas con la memoria y planeación). Para este tipo de problemas existen varias soluciones, una de ellas es reforzar las instrucciones con imágenes que sean más sencillas de recordar y entender las palabras.
  20. Si las letras y las palabras son motivo de problemas, la comprensión de oraciones largas puede convertirse en un martirio si los pacientes intentan aventurarse a ellas sin un tratamiento previo.
  21. Es común que muchos presenten dificultades para recordar detalles de lo que leyeron o escucharon, incluso si dicha información fue presentada hace menos de un minuto. Esto no quiere decir que tengan problemas de memoria, sino que les es difícil retener las ideas menores de un discurso complejo.
  22. Si bien no es algo que vaya íntimamente ligado con el procesamiento del lenguaje, muchos pacientes con dislexia declaran ser desorganizados en la escuela, en el trabajo y en sus casas. Esto no es un impedimento para sus vidas, sino una característica de la personalidad que desarrollan a partir de la forma en la que entienden el mundo que los rodea.
  23. Es común que las personas con dislexia eviten actividades que conlleven leer en público y traten de pasar desapercibidos en clases. Una característica común en sus testimonios es la vergüenza que sentían de solo pensar que alguien podía ridiculizarlos por su dificultad al leer, es por esto que preferían quedarse al margen y, muchas veces, distanciarse del resto de sus compañeros.
  24. Al tener problemas para encontrar las palabras precisas en su mente, es de esperar que estas personas utilicen muletillas de manera excesiva a la hora de formular un discurso oral.
  25. Los problemas de concentración que presentan las personas disléxicas pueden surgir por varios motivos además del TDAH. Muchas veces, estas personas tienen que concentrarse tanto en la tarea que están llevando a cabo que su mente se fatiga y, en consecuencia, se distraen con más facilidad. Por esto se recomiendan las actividades didácticas para enseñarles a leer.
  26. Ya sea con respecto a objetos a su alrededor o con ellos mismos, estas personas tienen problemas de orientación espacial y organización temporal. Para ellos es difícil ubicarse en un mapa, seguir direcciones para llegar a un lugar determinado o distinguir conceptos como “antes”, “ahora” o “después”.
  27. Al tener que lidiar con dificultades a la hora de realizar tareas relacionadas con la lectura y escritura, es de suponer que quienes presentan este trastorno necesiten más tiempo para hacer las cosas. Darles un trato especial no es un privilegio, sino un deber de las personas a su alrededor, especialmente cuando se trata de niños en formación. La idea no es darles preferencia, sino entregarles las condiciones necesarias para que logren alcanzar el mismo nivel que sus compañeros.
  28. Las personas con dislexia por lo general necesitan ambientes tranquilos y silenciosos para trabajar. Para ellos y muchas personas más resulta imposible ser productivos en ambientes llenos de gente y ruido, pues se distraen muy fácilmente y necesitan total concentración para llevar a cabo algunas tareas.
  29. 29. Algunas personas pueden presentar problemas de conducta causados por la frustración que la dislexia les produce día a día. Es importante que el paciente, sea este un niño o un adulto, tenga una red de apoyo que lo ayude a entender que su condición no lo hace mejor ni peor que el resto. Con la ayuda adecuada es posible llevar una vida normal, independiente y funcional.
  30. 30. Los problemas de autoestima e inseguridad presentes en quienes padecen esta condición están ligados a la frustración mencionada anteriormente. Si un niño o un adulto ve que sin importar cuánto se esfuerce no puede seguirles el ritmo a sus compañeros, sentirá que es tonto y tarde o temprano dejará de intentar superarse. Por eso, debemos velar por una educación con condiciones justas para todos.

¿Cómo diagnosticar la dislexia?

Muchos de los síntomas que sufren las personas disléxicas tienen repercusiones tangibles y que son muy difíciles de pasar por alto; es por eso que este trastorno es, en la mayoría de los casos, fácil de diagnosticar por nuestros propios medios. No obstante, es de vital importancia asistir a los profesionales indicados, pues son ellos quienes tendrán la última palabra y podrán determinar el mejor tratamiento para cada paciente. Algunos de los especialistas que suelen tratar la dislexia son los psicopedagogos, los fonoaudiólogos , neurólogos y, en el caso de los niños, los pediatras.

¿Cómo ayudar a los pacientes con dislexia?

Al igual que en otros tipos de trastornos que afectan al cerebro, la dislexia tiene efectos e intensidad distinta para cada paciente, por lo tanto, no hay solo un camino cuando se trata de seguir un tratamiento. No debemos olvidar que todas las personas tienen necesidades diferentes. Hay ciertas cosas que podemos hacer para ayudar a quienes se encuentran en esta situación.

  1. Ser pacientes y flexibles con las personas a nuestro alrededor, pues no debemos suponer que, porque a nosotros nos resulte sencillo realizar una tarea determinada, será sencillo para los demás.
  2. No definir a una persona únicamente por la enfermedad que padece, ya que eso es igual a limitar sus capacidades. La mayoría de las personas que sufre este trastorno, en especial los adultos, se han acostumbrado a vivir de esta forma, por lo tanto, la dislexia, al igual que muchas otras condiciones no supone una diferencia tan importante.
  3. Aceptar y fomentar la diversidad es la clave para hacer de los ambientes comunes lugares en los que todos nos sintamos más cómodos. Si bien existe un grupo de características deseables en una persona, especialmente en ambientes laborales y escolares, no todos podemos cumplir con el estereotipo de trabajador o estudiante perfecto. Lo mejor que podemos hacer es desarrollar nuestras capacidades personales sin presionarnos por ser algo más; de esta forma podremos explotar al máximo nuestro potencial en cualquier área.