Ejemplo de Cutting

La automutilación a través de cortes no es algo nuevo, pero en los últimos años ha alcanzado mucha fama. Lo cual genera que una parte de la población practique o manifieste algún ejemplo de cutting.

Este es considerado como un trastorno o enfermedad que, al igual a otros comportamientos riesgosos, puede convertirse en un hábito. Las personas que sufren de cutting suelen lastimarse constantemente para liberarse de los intensos estados emocionales como la frustración, enojo, soledad, entre otros.

Cada cicatriz formada por las cortaduras es tapada por las mangas, muñequeras, suéter y muchas otras prendas largas. Los preadolescentes son los más propensos a practicar esta moda, ya que son fácilmente influenciados por terceros. En ocasiones, varios de estos jóvenes se siguen cortando a lo largo de sus vidas.

Es muy común el descontrol de esta actividad por ser adictiva y el que los cortes realizados suelan ocasionar la muerte.

Ejemplo de cutting

Generalmente, si practicas el cutting, self injury o risuka, llegarás a utilizar objetos filosos, para cortarte, arañarte o marcar tu cuerpo profundamente hasta sangrar.

Esto lo haces como un método de alivio para tus emociones y no porque quieres atentar contra tu propia vida. Sin embargo, esto se convierte en una adicción para tu cuerpo y por ello se vuelve difícil el abandonarla.

Las heridas que te haces habitualmente en las muñecas, antebrazos, abdomen y piernas suelen ser muy visibles. Esto te lleva a querer taparlas con ropa larga o maquillaje.

¿Por qué te autolesionas?

Esto lo haces por diversos motivos, pero, principalmente, es porque buscas escapar ante una emoción fuerte que te resulta intolerable.

Nunca vas a querer acabar con tu propia vida, no obstante, al subestimar esta práctica, puedes tener graves infecciones, hemorragias o enfermedades que ocasionarán tu muerte eventualmente.

Abrumadoras y fuertes emociones

El rechazo, pérdida, angustia, soledad y otras emociones fuertes ocasionan que te cortes. Para soportar los intensos sentimientos que estás teniendo en ese momento.

Prefieres el dolor

Prefieres sentir un dolor físico que uno emocional por la simple razón de que este último te resulta difícil de comprender. Al cortarte, sientes que tienes el control y te alivias al ver de dónde proviene el sufrimiento en específico.

Cada herida puede significar tu propio dolor interno que quizás no puedes reconocer, sanar, hablar o confiar a otros y como es autoinfligido puedes controlarlo.

Sensación de alivio

Esto es común en las conductas compulsivas y existen dos razones por las cuales sientes esta sensación de alivio:

  • Algunos expertos consideran que es por la secreción de endorfinas. Una hormona del bienestar que se libera cuando tienes una lesión o haces algún tipo de trabajo físico intenso.
  • Otros piensan que es por una distracción emocional creada al ver tu propia sangre.

La adicción

A medida que te cortas una y otra vez, más necesidad tienes de seguir continuando hasta que lo conviertes en un hábito. Tu cerebro comenzará a relacionar la sensación efímera de alivio cuando te cortas tras una emoción poco agradable, esto te llevará a repetir el mismo proceso. Volviéndote incapaz de dejarlo.

Problemas mentales

En algunas ocasiones, se vinculan tus autolesiones con otros problemas de salud mental. Ya que, en muchos casos, se han visto personas con las siguientes enfermedades que los llevan a cortarse:

  • Conductas obsesivo-compulsivas, se cortan para luchar contra sus impulsos y obsesiones.
  • La depresión y bipolaridad, pueden ser difíciles de regular y contribuyen a malos estados de ánimo.
  • Problemas de personalidad que hacen las relaciones intensas, inestables, decepcionantes, entre otros.
  • Las conductas auto destructivas o de riesgos generan una atracción a las emociones peligrosas e intensas.
  • Conductas dramáticas para llamar la atención de otras personas.
  • El estrés postraumático afecta la capacidad de un individuo para lidiar con situaciones problemáticas.

Influencia social

Si eres alguien que se deja llevar por lo que dicen o hacen los demás, puedes ser fácilmente influenciado. Un mejor ejemplo de esto sería que te quieras cortar por que tu novio o novia lo hace. También existe quien practique el cutting porque está de moda, presión grupal, acoso o para demostrar algo a otros.

¿Cómo dejar de autolesionarse?

El hacer algo distinto puede presentar un gran cambio y más cuando estas acostumbrado a herirte. Tanto el tiempo como los consejos que verás a continuación pueden ayudarte en tus primeros pasos.

Pero, el que acudas a un psicólogo o experto puede facilitar que cierres viejas heridas emocionales y luches usando tus fortalezas.

Lo primero que debes realizar es detectar las situaciones que desencadenan tus impulsos por cortarte. Después de eso, planifica lo que harás en lugar de herirte.

Distráete con otras cosas

Al igual que muchos actos compulsivos, este pasará si solo esperas y resistes. Así que, cuando quieras cortarte, distráete haciendo otras actividades. Eso despejará tu mente y disminuirá tus ansias de cortarte con el tiempo.

Te presentamos algunas de las cosas que podrías realizar mientras esperas:

  • Contacta con algún amigo y platica sobre diversos temas que te hagan olvidar el lesionarte.
  • Toma un baño y asegúrate de no tener objetos filosos en él.
  • Sal, camina, corre, trota, pasea, baila o has algún ejercicio que mantenga tu mente ocupada.
  • Juguetea con tu perro, gato, ave o cualquier mascota que tengas en casa.
  • Ve algo de televisión y evita programas que te perturben o muestren cortes.
  • Tómate un vaso de jugo, agua o gaseosa mientras piensas en otras cosas.

Busca otras cosas que te alivien y calmen

En ocasiones, las personas practican el cutting porque se alteran o enojan y no pueden reconocer este sentimiento. Si eres alguien así, entonces debes hacer algo que te tranquilice cuando quieras cortarte.

Vale la pena que pruebes las siguientes ideas si no estás seguro del porque te hieres:

  • Practica algo de yoga para relajar.
  • Juega con la mascota de la casa.
  • Dúchate y asegúrate de que no haiga nada filoso a plena vista.
  • Escucha canciones que te relajen.
  • Haz ejercicios de respiración zen.

Realiza alguna actividad que te ayude a expresar tu dolor y emociones más profundas

Si sientes que tus emociones son demasiado intensas, dolorosas y difíciles de manejar. Te mostraremos algunas opciones que puedes probar en lugar de lesionarte:

  • Usa punturas o bolígrafos rojos y realiza garabatos, dibujos o diseños sobre una hoja blanca.
  • Escribe sobre tu enojo, dolor y heridas en algún diario.
  • Compón canciones y poesías que expresen lo que estas sintiendo en ese momento.
  • Oye canciones con las que te sientas identificado.

Libera tu tensión física y angustia

El hacer cosas que liberen tu tensión y enojo pueden servir para que dejes de autolesionarte. Prueba con lo siguiente:

  • Emplea alguna actividad física que distraiga a tu mente como; salir, caminar, trotar, pasear, entre otros.
  • Usa tus manos para romper papel, tela, cartón o cualquier otra cosa que no requiera la utilización de objetos filosos para destrozarlo.
  • Amasa, aplasta, aprieta o avienta una pelota antiestrés, masillas o plastilina para jugar.

Cosas que te hacen sentir apoyado y conectado

En el caso que te sientas incomprendido, solo(a), aislado(a) o no amado(a), esto podría ayudarte:

  • Interactúa con una mascota.
  • Contacta a un amigo o amiga cercana y hablen sobre diversos temas.
  • Prepárate bebidas relajantes como el té, chocolatada o una leche tibia.
  • Practica algunas posturas de yoga con las que te relajes.
  • Prueba con algunos métodos de respiración relajantes.
  • Recuéstate en lugares cómodos que te hagan despejar la mente.

Sustitutos a las ansias de cortarte

Como has visto, todos los consejos que te dimos no están relacionados con la sensación de cortarse. Cada vez que quieras herirte, trata de probar algunas de las ideas que te mostramos; como el hacer ejercicio, ver televisión, pasear, entre otros.

En caso de que ninguno de los consejos en este listado te ayude trata con los siguientes sustitutos:

  • Agarra y frota un cubito de hielo sobre tu piel en lugar de cortarte.
  • Colócate una liga o banda elástica en tu muñeca y estírala suavemente contra tu piel cada vez que tengas un impulso por hacer cutting.
  • Usa un marcador rojo para dibujar líneas en los lugares donde podrías cortarte.

Estos sustitutos no funcionarán para todas las personas. Pero sí ofrecen un alivio rápido a través de actividades que no sean el herirte de gravedad.

Conclusión

El que practiques alguno de los ejemplos de cutting mostrados no es una forma sana de manejar las emociones y presiones, muy por extremas que éstas sean.

Sabemos muy bien que este es un hábito difícil de eliminar, pero no imposible de abandonarlo. Si necesitas ayuda para dejar de autolesionarte, trata de probar alguno de los consejos que leíste o acude a un terapeuta.