15 Ejemplos de Hipocondría

La hipocondría o hipocondriasis es uno de los trastornos mentales con la menor taza de diagnóstico por parte de los especialistas, algo un poco extraño si consideramos la gran cantidad de personas que la padecen. Este trastorno consiste en que los pacientes se obsesionan con la idea de tener una enfermedad grave no diagnosticada.

Lo más común es que esta condición aparezca en la edad adulta, pero no es excluyente y es posible manifestar sus síntomas de maneras muy diversas. Hay desde quienes le tienen tanto miedo a ser diagnosticados que evitan ir al médico cada vez que pueden; otros disfrutan de la atención que el estar enfermos les proporciona. Si quieres saber de qué otras formas se manifiesta la hipocondría, sigue leyendo.

15 Ejemplos de Hipocondría

  1. El síntoma más frecuente y fácil de distinguir es la creencia constante de que estamos enfermos. Esta supuesta enfermedad puede ir desde un simple resfriado hasta cosas muchísimo más severas como el cáncer.
  2. En la mayoría de los casos, los pacientes hipocondríacos no creen padecer enfermedades porque les resulte divertido; por el contrario, muchos de ellos se sienten aterrados ante la idea de estar enfermo, lo que produce altos niveles de ansiedad.
  3. Si, por otro lado, los pacientes quieren acaparar la atención de quienes los rodean, es normal que digan padecer más enfermedades de las que tienen en realidad. Este tipo de comportamientos suele ser inconsciente y se genera por una carencia más profunda que el sujeto o quienes lo rodean pueden percibir.
  4. Cada vez que ocurre algo inusual en su cuerpo, los hipocondríacos creen que se trata de algo grave. Ya sea un ligero dolor muscular o un leve dolor de cabeza, en sus mentes el panorama siempre es más terrible de lo que en realidad ocurre. La peor parte de esta situación es que estos pequeños malestares pueden agravarse únicamente por los efectos de la autosugestión.
  5. Estas personas suelen ir al médico ante el primer síntoma, por más pequeño que sea. La salud siempre es algo de lo que debemos estar pendientes, pero ellos llegan a extremos tales como ir a un centro médico varias veces por semana sin que exista una necesidad real.
  6. Una de las causas de estas constantes idas al médico es que quienes sufren de hipocondría suelen buscar segundas, terceras y hasta cuartas opiniones sobre un mismo tema, cuanto más mejor. Incluso si el doctor les dijo que están completamente sanos, ellos siempre buscarán a alguien que les confirme su peor miedo: una enfermedad catastrófica.
  7. Al mismo tiempo, estas personas sienten muchísima ansiedad cuando deben ver los resultados de los exámenes médicos. Ya sea por el hecho de descubrir una enfermedad o por la falta de esta, ver los resultados de las pruebas siempre es una montaña rusa de emociones incómodas para ellos.
  8. Es muy frecuente que, en caso de que no hayan quedado conformes con el veredicto del médico, los hipocondríacos se auto diagnostiquen enfermedades sin ninguna prueba de que las tienen. Una forma sencilla y común de hacer esto es realizando una búsqueda rápida en Google de los síntomas de determinada enfermedad; los pacientes poco a poco comenzarán a sentir que la padecen.
  9. Quienes padecen esta condición suelen sentirse muy incómodos cuando oyen a otros hablar de enfermedades; muchos han declarado que en el mismo instante en que los síntomas son descritos y enumerados comienzan a sentirse terriblemente mal.
  10. No es de extrañar que los pacientes hipocondríacos crean tener las enfermedades del resto. Este tipo de comportamiento suele ser muy molesto para quienes los rodean, ya que pueden sentir que sus problemas no son tomados en cuenta y que el sujeto solo se preocupa de sí mismo.
  11. En la mayoría de los casos, estas personas sufren dolencias corporales recurrentes. Ya sea dolor de estómago, acidez o migrañas, estos síntomas se repiten varias veces a la semana y hasta varias veces en el día, muchas veces por pura sugestión.
  12. El siguiente ejemplo está relacionado con el punto anterior: los hipocondríacos son altamente sugestionables. Ya sea por su deseo de creer que realmente están enfermos o, por el contrario, por el miedo que esta idea les produce, son capaces de creer lo que sea que el resto les diga con tal de reafirmar sus creencias.
  13. Este trastorno, al igual que en el caso de otros trastornos mentales, puede relacionarse con el TOC (trastorno obsesivo compulsivo), cuyas manifestaciones pueden ser variadas: limpiar una y otra vez las superficies para asegurarse de quitar cualquier tipo de germen, revisar con excesiva frecuencia algunas partes del cuerpo en busca de lesiones, etc.
  14. Con tal de llevar una dieta saludable que los mantenga alejados de las enfermedades, los hipocondríacos pueden obsesionarse con la alimentación sana. Aunque esto pueda parecer algo positivo, posiblemente se transforme en una preocupación que cause más mal que bien, ya que el paciente vivirá sometido a altos niveles de estrés por culpa de la comida.
  15. Para finalizar, uno de los peores síntomas de la hipocondría es que quienes la padecen viven constantemente aterrorizados del mundo exterior y de lo que este pueda llegar a hacerles. Vivir una vida con la certeza de que estás enfermo y sintiendo malestares constantes es una de las peores cargas que podemos llevar. En ese sentido, si conoces a alguien que cumpla con más de una de las características anteriores, recomiéndale buscar ayuda psiquiátrica profesional.

¿Por qué se produce la hipocondría?

Aunque hasta el momento no se ha encontrado una causa exacta que gatille este trastorno, es sabido que hay algunos factores que promueven un comportamiento hipocondríaco, por ejemplo:

1. Incertidumbre

Si eres de aquellas personas que no pueden lidiar con la incertidumbre, especialmente cuando esta se encuentra relacionada con tu propia salud, puede que desarrolles comportamientos hipocondríacos. No tener certeza de qué significan algunas molestias en tu cuerpo consigue hacer que las malinterpretes y termines creyendo que son enfermedades graves.

2. Familia

Si tus padres solían preocuparse mucho por tu salud cuando eras niño, es probable que desarrolles este mismo comportamiento al volverte adulto.

3. Experiencias pasadas

Si en el pasado sufriste una enfermedad grave y dolorosa, posiblemente las sensaciones físicas regresen a tu memoria de vez en cuando y te asuste volver a revivirlas. En casos como este, es importante llevar un registro médico anual o semestral que asegure que estemos sanos, pero recuerda: ¡sin exagerar!

Además de lo anteriormente mencionado, también existen ciertos factores de riego como los antecedentes de abuso sexual en la infancia, tener a un familiar cercano con una enfermedad grave o el uso excesivo de Internet para investigar sobre temas relacionados a la salud.

¿Cómo saber si alguien es hipocondríaco?

En un primer momento es difícil distinguir entre hipocondría y un malestar real, por eso debemos prestar atención al comportamiento de las personas a nuestro alrededor. Si estos dolores aparecen solo de forma circunstancial y sirven de excusa para evitar que el sujeto realice tareas desagradables, es muy probable que estemos ante un caso de hipocondría.

Siempre es importante escuchar las necesidades de nuestros seres queridos, por lo que, si usted cree convivir con una persona que presenta una o más de los síntomas descritos, lo mejor es llevarla a un centro de salud mental para que especialistas como psicólogos y psiquiatras le den una solución real a su problema.