25 Ejemplos de Kinésica

Podemos definir la kinésica en palabras simples como la disciplina que estudia el rol comunicativo de los gestos y movimientos corporales. Aunque una vez ahondemos en el concepto y entremos en los ejemplos de kinésica, nos daremos cuenta de que es mucho más amplio que eso.

Esta disciplina pertenece a la rama del lenguaje no verbal, es decir, todo lo que comunicamos sin hablar. Por ejemplo, podemos saber si alguien está de acuerdo con lo que decimos si, mientras hablamos, esta persona asiente con la cabeza.

A continuación, te mostraremos algunas otras maneras en las que podemos hacer un análisis kinésico.

Ejemplos de Kinésica

  1. La acción de guiñar un ojo puede significar muchas cosas dependiendo del contexto; aunque, en líneas generales, es lo que hacemos cuando queremos establecer una relación de complicidad con uno o más interlocutores. Este tipo de gestos se da mucho en relaciones de pareja, entre amigos que comparten un chiste o entre dos personas que comparten un secreto.
  2. Para muchas personas, especialmente quienes son de piel pálida, sonrojarse delata al instante su vergüenza. Este sonrojo empieza en el área de las mejillas y puede extenderse hasta las orejas. Ojo, no debe confundirse con los casos en los que la cara completa se enrojece a causa de la rabia.
  3. Rodar los ojos se considera un acto de mala educación, ya que revela muchas de nuestras emociones negativas en un simple gesto. Entre estas emociones podemos encontrar la frustración, el tedio y el aburrimiento. Es recomendable evitarlo en situaciones sociales, ya que puede incomodar a los interlocutores.
  4. A pesar de que bostezar es, en esencia, una respuesta reflejo del cuerpo, que se acciona cuando nuestro cerebro comienza a quedarse corto de oxígeno, también suele interpretarse como una señal de aburrimiento. El bostezo es tan potente que un orador puede calificar qué tan bueno es su discurso dependiendo si hay gente bostezando durante él o no.
  5. Lo que en realidad hacemos al levantar el pulgar es demostrarle a la otra persona que estamos de acuerdo con lo que acaba de decir, que aprobamos su comportamiento y muchas otras cosas relacionadas. Un pulgar en alto nos hace sentir mejor con nosotros mismos, porque significa que hay alguien más que nos apoya.
  6. Pedir silencio mediante el característico sonido “shhh…” es algo que hacemos casi sin pensar, pero ¿alguna vez te has preguntado de dónde viene esta onomatopeya? Existen muchas teorías; una de las más aceptadas es que “shhh…” es el sonido que hace el viento cuando pasa y todo está en silencio.
  7. Reír es uno de los ejemplos de kinésica universales. A pesar de que hay lugares en los que estadísticamente las personas se ríen más que en otros, las risas se entenderán de la misma forma en cualquier lugar del mundo: como felicidad y diversión.
  8. Al igual que en el caso de la risa, el llanto es uno de los ejemplos de kinésica entendido de la misma forma por todo el mundo. A diferencia de la anterior, el llanto tiene una gama más amplia de significados: tristeza, frustración, rabia y emoción.
  9. Dentro de las señales que utilizamos para insultar a otros, está la de levantar el dedo medio. Esta es una clara señal de desprecio al menos para toda la parte occidental del mundo, por lo que debemos evitar hacerla a menos que estemos dispuestos a asumir las consecuencias de nuestros actos.
  10. Como humanos, tendemos a abrir mucho los ojos cuando sentimos miedo o estamos impresionados por una idea o por algo que tenemos frente. Este ejemplo de kinésica es una respuesta instintiva en la que intentamos captar todos los detalles a nuestro alrededor en momentos en los que nos sentimos posiblemente amenazados.
  11. A menos que sea pleno verano y estés bajo el sol, la sudoración suele tratarse de una respuesta corporal ante situaciones que nos producen nerviosismo o estrés. Ya sea una presentación, una reunión de trabajo importante o estar a punto de recibir una importante noticia, el sudor, especialmente en manos y rostro, delata nuestro estado de ánimo.
  12. Cruzar los dedos tras la espalda es un gesto muy antiguo y un claro ejemplo de kinésica que hace referencia a decir mentiras de forma consciente. Este gesto proviene de la época en la que los cristianos no podían practicar su religión abiertamente y se veían obligados a mentir sobre ella. Si cruzaban los dedos, quedaban absueltos de la mentira y no sentían cargo de consciencia. Hoy en día esa necesidad casi no existe, pero conservamos la costumbre.
  13. Además de ser el equivalente al “no”, negar con la cabeza puede ser una señal de desapruebo o decepción hacia lo que alguien hace o nos cuenta. Este gesto suele ir acompañado de los brazos cruzados y el rostro serio.
  14. Sentarse muy derecho y con las piernas juntas puede interpretarse tanto como una señal de incomodidad ante una situación determinada, como una muestra de atención a lo que se está escuchando. Es muy común ver este tipo de comportamientos en situaciones laborales, especialmente cuando los trabajadores son nuevos en una empresa y no quieren perderse nada de lo que les dicen.
  15. Al contrario del ejemplo anterior, tirarse en el sillón refleja lo muy relajada y en confianza que alguien se siente en determinadas situaciones. Este gesto aparece en ambientes familiares y entre amigos, por ende, como espectadores, podemos saber el grado de cercanía que tienen dos o más personas solo con ver la forma en la que se sientan.
  16. Podemos conocer muchas cosas a través del tono y volumen de la voz de una persona, como si su personalidad tiende a ser introvertida o extrovertida, su estado de ánimo del momento y sus intenciones. Por todo lo anterior, siempre es bueno prestar atención a estos detalles si queremos saber con quién estamos tratando.
  17. Los tics nerviosos varían de persona en persona y todos significan cosas muy distintas. Llamamos tics nerviosos a los comportamientos reiterativos y repetitivos en los individuos, algunos de estos pueden ser: frotarse la nuca al pensar en algo, parpadear varias veces ante los nervios o hablar con muletillas.
  18. Arrugamos la nariz cuando nos encontramos frente a algo que nos parece desagradable o asqueroso. Este ejemplo de kinésica es muy difícil de confundir, ya que, al igual que con el llanto y la risa, es la representación de una sensación humana básica que en nuestros inicios nos sirvió para mantenernos a salvo de cosas que pudieran hacernos daño (como insectos venenosos y comida en mal estado).
  19. El tamaño de las pupilas puede delatar muchas de las emociones de una persona. Es sabido que cuando nos sentimos amenazados, abrimos mucho los ojos y con este gesto se agrandan también nuestras pupilas con tal de recibir la mayor cantidad de luz e información posibles. Además, cuando estamos frente a algo o alguien que nos gusta mucho, también podemos notar un ensanchamiento importante de esta parte del cuerpo.
  20. La presencia o ausencia de contacto visual refleja, entre otras cosas, la confianza que tenemos hacia la persona con la que estamos hablando. Es común que algunos individuos eviten mirar directamente a sus interlocutores si no existe tanta cercanía entre ellos. Además, es una forma de saber si alguien nos dice la verdad, ya que cuando las personas mienten, suelen hacerlo sin mirar a los ojos.
  21. Además de ser un tic nervioso en muchos casos, cosas como rascarse el cuello, sacar la lengua o darse golpecitos en la cara con los dedos suele significar que las personas están pensando en algo importante o algo que consume gran parte de su atención.
  22. Asentir con la cabeza no solo es el gesto para decir que sí a algo que nos están preguntando, sino que también demuestra que estamos de acuerdo con lo que escuchamos. Ya sea un discurso complejo o una opinión, esta clase de ejemplos de kinésica le hace saber a los demás nuestro punto de vista en relación a las cosas.
  23. Encogerse de hombros es un gesto que ocupamos casi exclusivamente en situaciones casuales, ya que, para casos formales como en el trabajo y en los estudios, siempre es preferible dar una respuesta hablada. A pesar de eso, su significado es inconfundible: significa que no sabemos la respuesta a lo que nos están preguntando.
  24. Los brazos cruzados sobre el pecho es uno de los ejemplos de kinésica con más de un significado dependiendo del contexto en que este gesto se utilice. Si una persona lo hace en medio de una discusión, significa que está a la defensiva y tiene una actitud desafiante hacia los demás. Por otro lado, si la persona simplemente se encuentra conversando, el gesto significa orgullo y confianza.
  25. El temblor de piernas es una respuesta innata al miedo a las situaciones altamente estresantes en las que se debe actuar rápido. A pesar de que, muchas veces, los interlocutores no conocen la causa del miedo de la persona con la que están hablando, le es fácil saber qué es lo que está sintiendo gracias a su movimiento corporal.

A pesar de que existen señales universales como la risa y el llanto, debemos tener que cuenta que existen varios casos en los que estas demostraciones físicas representan cosas diferentes según el lugar en el que nos encontremos. Por eso, debemos ser muy cuidadosos con nuestro lenguaje corporal e informarnos sobre las costumbres de una zona antes de viajar a ella.

Tipos de lenguaje no verbal

Como ya hemos mencionado antes, la kinésica solo es una parte de los estudios del lenguaje no verbal. En él podemos distinguir tres subcategorías, cada una dedicada a un estudio específico:

Proxemia

Es la disciplina que estudia el uso que las personas hacen de su espacio personal en relación a otros. Este estudio se centra en la distancia interpersonal que guardan los individuos a la hora de hablar entre ellas, la cual está influenciada por la confianza existente, la personalidad de los interlocutores, el contexto, la edad o la cultura.

Kinésica

La palabra kinésica proviene del griego “kinesis”, que significa movimiento. Esta disciplina es la encargada de estudiar la información que ofrecemos a través de los mensajes corporales no verbales, en otras palabras, es la encargada de estudiar la capacidad comunicativa del movimiento corporal.

Paralingüística

La paralingüística es la disciplina más cercana a la comunicación oral, pues engloba los aspectos no semánticos del lenguaje, como el tono de la voz, el ritmo, el volumen, el timbre o los silencios.