30 Ejemplos De Angustia En La Vida Cotidiana

La angustia es una emoción desagradable que se origina ante un peligro, un miedo irracional o una causa desconocida; y que se acompaña de síntomas como sensación de ahogo, aumento del ritmo cardíaco, sudoración, entre otros.

El término angustia, generalmente se utiliza como sinónimo de ansiedad, ya que los dos generan una sensación no placentera y se acompañan de síntomas fisiológicos, emocionales y cognitivos.

Aunque hay quienes los diferencian, basándose en que la angustia es una respuesta normal ante una situación peligrosa real y la ansiedad es un estado de desasosiego ante un peligro indefinido.

Ejemplos de angustia

  • La angustia por separación, se manifiesta cuando un individuo se separa de las personas con las que ha creado un vínculo afectivo profundo o cuando se aleja de su hogar. Esta clase de angustia es común en los niños, aunque también se puede manifestar en los adultos.

En los niños esta angustia se presenta, generalmente al separarse de sus padres, mientras que en los adultos se hace presente, cuando estos se tienen que separar de sus parejas o hijos.

  • El bullying genera en quien lo padece, no solo lesiones físicas sino también psicológicas. La intimidación y el maltrato, socavan la seguridad y el bienestar de las víctimas.

Quienes padecen de acoso escolar, desarrollan una inestabilidad emocional, que se ve reflejada en crisis de angustia, ansiedad y dificultad para relacionarse socialmente.

  • Debido a la grave crisis económica que vivimos a nivel mundial, la tasa de desempleo se han disparado, lo que ha generado gran angustia e incertidumbre en quienes han perdido su trabajo y en quienes aún lo conservan, por el miedo a perderlo.
  • Cuando hemos sido testigo o somos víctimas de situaciones traumáticas, cambiamos la percepción que tenemos del mundo.

Nos sentimos inseguros y creemos que en cada lugar los peligros nos acechan; lo que origina, no solo que seamos personas muy vulnerables, sino que vivamos crisis de angustia frecuentemente, sobre todo cuando revivimos el suceso en nuestra mente.

  • Aunque es normal sentir miedo al fracaso, en algunos casos suele ser tan grave, que te limita a lograr lo que te propones o incluso te incita a sobre esforzarte tanto, que te desgastas física y mentalmente.
  • Cuando nos independizamos y dejamos la casa de nuestros padres, no solo sentimos ilusión por el futuro que nos espera, sino también tristeza y angustia por lo que dejamos y por aquello a lo que nos enfrentaremos.
  • Las situaciones sociales para algunas personas son causa de gran angustia. Aunque suene increíble, para algunas personas, el temor a ser evaluado y rechazado, conlleva a que se aíslen socialmente, y en consecuencia, vean afectado su rendimiento laboral, académico y su vida diaria.
  • Las víctimas de cualquier tipo de violencia, ven afectado su estado emocional, y en consecuencia, desarrollan de forma progresiva, sentimientos de miedo, angustia y comportamientos autodestructivos; los cuales no le permiten disfrutar de una vida plena.

Estas personas viven con la sensación de que su atacante las acecha, y que en cualquier momento volverá hacerles daño.

  • Cuando muere un ser querido, experimentas una mezcla de sentimientos como tristeza, rabia e incluso sueles entrar en una anestesia emocional, todo esto producto del dolor. Con la ausencia, viene una etapa de readaptación a la nueva realidad, lo que genera grandes dosis de angustia.

Muchas personas sienten que han perdido su seguridad y que quizás no podrán seguir adelante por sí mismas.

Incluso se dan cuenta de lo efímera que es la vida, y que tarde o temprano llegará tu turno de partir, por lo que en muchos casos hay quienes se obsesionan por tratar de evitarlo y en esa tarea, dejan de vivir por miedo a morir.

  • Los divorcios son una gran causa de angustia, sobre todo para las mujeres. Las principales fuente de ansiedad, radican en la preocupación que se tiene porque los hijos no sufran en el proceso, por la adaptación a la nueva realidad, por no sentirse capaz de salir adelante sin su expareja, e incluso por asumir la ruptura del vínculo amoroso.
  • Las personas perfeccionistas trazan sus planes tan minuciosamente, que alguna posibilidad de cambio, genera en ellos una gran fuente de angustia.

Este tipo de persona, siente que el desviarse del camino planeado, conllevará a no alcanzar el éxito, y es esa incertidumbre, la que buscan evitar.

  • Las redes sociales han invadido nuestras vidas, y aunque tienen su lado positivo, también poseen su contraparte negativa.

Las redes sociales nos ofrecen imágenes y comentarios que muchas veces difieran de nuestra realidad, lo que origina que las personas tengan una autoimagen negativa y ansiedad por sentir que no están a la altura.

  • Cuando tienes una ruptura amorosa, experimentas cierto nivel de angustia, sobretodo cuando se corta el vinculo inesperadamente y sin tu quererlo. La incertidumbre de lo que vendrá, el apego a lo que fue y no pudo ser, vienen acompañados de dolor, ansiedad, culpa e incluso depresión.
  • La necesidad de estar conectados a las redes sociales por miedo a perderse algo, también es una causa gran angustia en muchos jóvenes y adultos actualmente.
  • Quienes han sufrido accidentes, tienen que luchar no solo son secuelas físicas sino también psicológicas, que en algunos casos son pasajeras, y en otros, suelen durar mucho tiempo si no se controlan, una de esas, son las crisis de angustia.

No importa que tan grave fuera el accidente, sino como la persona lo percibe, allí radica el trauma.

  • La inseguridad ciudadana es un tema con el cual tenemos que convivir a diario. El temor a ser víctimas de un robo, puede generar en las personas, no solo miedo, sino ansiedad y paranoia. Lo cual se agudiza, si ya has pasado por esta situación.

La sensación de inseguridad por sentirnos vulnerables, da lugar a una angustia continua, que hace que muchas personas cambian su forma de actuar y pensar

  • Cuando estamos enfermos, miles de pensamientos pasan por nuestra mente y generan una angustia permanente. Algunos de los más recurrentes, son el miedo a no superar la enfermedad, a tener que enfrentar tratamientos invasivos, al dolor, en fin, a lo desconocido.
  • Cuando las múltiples ocupaciones ocupan tu tiempo y no te das tiempo para descansar, no solo aparece el cansancio físico, sino también el mental. La presión por querer acaparar todo, lo que trae a la larga, son grandes cúmulos de estrés y angustia.
  • El ambiente educativo suele ser cada vez más exigente a medida que avanzamos de nivel.

Estos cambios y nuevas exigencias, pueden tener impacto en la conducta de los estudiantes, generando en ellos, angustia, inseguridades, falta de concentración, y en consecuencia un bajo rendimiento académico.

  • Las películas de terror originan angustia y miedo en sus espectadores, sin importar la edad. Las escenas terroríficas se quedan con las personas luego de terminar la película, y sus mentes las agudizan, provocando incluso que sus sentidos se alteren; es decir, ven o sienten cosas que no son reales.
  • La pandemia por el covid-19, y todo lo que eso conlleva, ha afectado la salud mental de las personas en el mundo entero.

Los sentimientos de angustia por estar enfermos o aislados socialmente, la desesperanza y el dolor por la muerte de un ser querido, el miedo a morir y la incertidumbre por el futuro, son una constante desde que la enfermedad se instaló y empezó a cambiar la realidad que vivíamos.

  • El miedo a estar solos origina que muchas personas sientan la necesidad de estar en pareja Para estas personas, la soledad llega a ser tan angustiante, que afecta su vida. Este miedo obedece en muchos casos, a la necesidad de contención y a una dependencia emocional.
  • Muchas personas sienten que comiendo drenan tensiones y canalizan sus emociones, pero es una sensación momentánea, ya que luego se hace presente la culpa disfrazada de angustia, que las induce a comer de nuevo.

Esta rutina se convierte en un círculo vicioso, que puede desencadenar en enfermedades graves como la anorexia nerviosa o la obesidad.

  • La obsesión por la limpieza o el miedo irracional a la suciedad origina que las personas desarrollen conductas compulsivas como el aseo personal constante o limpiezas exhaustivas del hogar.

Conductas repetitivas que de no llevar a cabo, generan en estas personas, grandes niveles de angustia.

  • Existen personas que se preocupan de manera tan exagerada por su salud, que incluso puede sentirse enfermas constantemente, aunque suene contradictorio.

Mucha de esa preocupación, radica en el miedo que tiene a morir, el cual les causa angustia y en muchos casos, los lleva a un estado depresivo, debido a que poco a poco, ven limitada su vida.

  • En nuestra vida vivimos cambios constantes, pero hay a quienes estos cambios los desbordan y lo viven como algo traumático. El sentir que pierden el control y que son vulnerables, le generan una gran fuente de angustia, estrés e insatisfacción.
  • Hay quienes ven el proceso de envejecer como sinónimo de pérdida. El ver los cambios físicos, el darse cuenta que no se tiene la misma vitalidad, que no pueden realizar las mismas actividades, o que incluso puede perder su independencia, genera en muchas personas, angustia y depresión.
  • Aunque parezca ilógico, también se tienen crisis de angustia aún teniendo trabajo, y es que muchas personas se sienten insatisfechas con la labor que desempeñan laboralmente, por lo que adoptan una actitud negativa y mantienen un agotamiento constante.
  • Las víctimas de ciberacoso ven afectado su estado emocional y psicológico, por las constantes agresiones de las que son objeto. Esta afecta a su salud mental, causa angustia ansiedad y pensamientos suicidas en quien padece este tipo de acoso.
  • Aunque muchas personas consumen drogas como método para sobrellevar sus problemas, esta práctica regular, conduce a la aparición de crisis de angustia, bien sea por la necesidad de conseguirlas o de dejar de consumirlas.

Tipos de angustia

La angustia realista

La angustia realista es la conducta que surge ante una amenaza externa real, que es proporcional al peligro que representa y que se caracteriza por una tensión motriz.

Angustia neurótica

La angustia neurótica se caracteriza porque surge ante una amenaza interna sin causa conocida; y es desproporcional al peligro que representa.

Angustia automática

La angustia automática es aquella reacción que se desencadena ante una situación traumática.

Neurosis fóbica

La neurosis fóbica tiene su origen en el miedo irracional que se le tiene a un objeto o situación en concreta.

Consejos para superar la angustia

  • Identifica la causa de tu angustia con el fin de saber que estrategias utilizar para enfrentar de mejor manera los síntomas.
  • Realiza ejercicios de respiración diarios para regular las emociones.
  • Conversa con otras personas sobre lo que sientes; ya sean amigos, familiares o algún profesional en salud mental.
  • Lleva a cabo alguna actividad diaria con el objetivo de canalizar la angustia; como por ejemplo practicar algún deporte.

Es normal sentir angustia en diversas situaciones, pues es una reacción de alerta ante el peligro. El problema se origina, cuando esta angustia nos paraliza y genera ataques de pánico.

Para evitar esto, es necesario acudir con un especialista médico, que no solo te recete fármacos para controlar los síntomas, sino también una terapia cognitivo-conductual.