25 Ejemplos de Diagnóstico áulico

En los últimos años, se ha cuestionado muchas veces la forma en la que enseñamos a las nuevas generaciones en la escuela, pero, a pesar de que existen varias teorías basadas en distintos estudios, aún no hemos llegado a una conclusión decisiva.

El diagnóstico de aula es una de las herramientas que se utilizan para conocer a los alumnos de manera individual o grupal. Existen muchos ejemplos de diagnóstico áulico y la efectividad que poseen es alta.

De esta forma, somos capaces de determinar cuáles son las falencias y fortalezas del modelo educativo, las condiciones socioeconómicas y la calidad de los docentes, entre otras cosas.

Este diagnóstico suele llevarse a cabo mediante una entrevista que contiene preguntas relacionadas con las condiciones de vida del joven como, por ejemplo, ¿cuántas personas viven en su hogar? o ¿qué edades tienen estas personas? A continuación, veremos algunas de las preguntas más frecuentes utilizadas en esta herramienta.

25 Ejemplos de Diagnóstico áulico

Entre las preguntas utilizadas para determinar las condiciones de los alumnos en el diagnóstico áulico, podemos encontrar:

  1. Relacionadas a los ingresos que recibe la familia del alumno. Estas están orientadas a descubrir si es que efectivamente hay una relación entre el nivel socioeconómico y el nivel educacional del individuo.
  2. Asociadas a la cantidad de personas con las que el alumno vive. Al igual que en el caso anterior, mediante este diagnóstico áulico se busca establecer una relación entre la cantidad de personas con las que vive el estudiante y su desempeño escolar.
  3. Relacionadas con el nivel de escolaridad de las personas con las que el alumno vive. Según investigaciones, entre mayor sea el nivel educacional de los padres de un alumno, mayor será la posibilidad de que este acceda a grados altos de educación como la formación universitaria.
  4. Asociadas al entorno físico en el que el estudiante lleva a cabo sus obligaciones. Este tipo de preguntas se hacen para determinar si todos los niños cuentan con un lugar adecuado para realizar sus tareas y estudiar. Entre las características que este lugar debe tener están: la luz adecuada, el espacio suficiente y sus útiles y libros escolares a mano.
  5. Relacionadas con las comodidades y lujos con los que cuenta el alumno. Uno de los principales factores que evidencia la diferencia entre clases sociales es la posesión de ciertos lujos como computadores individuales, conexión a internet y demás. Este tipo de preguntas se hacen para ver si es que existe una relación entre la tecnología y el rendimiento académico.
  6. Asociadas con el entorno familiar. Este tipo de preguntas apunta a descubrir si las dinámicas de familia tienen un efecto en el rendimiento de los alumnos, ya que muchas veces se ha dicho que los jóvenes que crecen en ambientes tranquilos y seguros tienen mejores resultados que quienes tienen que lidiar con problemas familiares.
  7. Relacionadas con la convivencia con sus pares. Estas preguntas son bastante frecuentes en los diagnósticos áulicos, pues se ha demostrado que a los alumnos que tiene una buena relación con sus compañeros no tienen reparos en asistir a la escuela. Situaciones como el acoso escolar pueden tener efectos sobre el rendimiento de los estudiantes y este tipo de análisis es una forma de alertar a todos sobre lo que se está viviendo en las salas de clase.
  8. Asociadas con la propia percepción de las capacidades. Esta clase de consultas no sirven para determinar factores externos, sino la opinión que el alumno tiene sobre sí mismo. De esta forma, los docentes pueden reforzar a quienes creen estar por debajo de la media e impulsar aún más a quienes se sienten confiados de sus habilidades.
  9. Relacionadas con la satisfacción personal. Este tipo de preguntas se relacionan con las anteriormente mencionadas y no es extraño encontrarlas juntas en los diagnósticos áulicos escritos. Mediante ellas, los docentes pueden ver quiénes se sienten satisfechos con sus progresos y quiénes creen que aún no han alcanzado su máximo potencial.
  10. Asociadas con las expectativas personales. Al igual que los ejemplos anteriores, estas preguntas sirven para conocer la opinión y no los resultados. A través de ellas podemos saber cuál es el nivel de estudios formales que el estudiante espera alcanzar; esto muchas veces puede verse influenciado por el nivel socioeconómico de su familia o el de la escuela a la que asiste.
  11. Relacionadas con las preferencias del alumno. Estas sirven para conocer las asignaturas más populares dentro de un salón de clases; estos interrogatorios suelen ir acompañados de otros que preguntan la razón de dicha preferencia. Si se logra encontrar un patrón común en estas respuestas, es posible mejorar todas las clases, incluso las menos populares.
  12. Asociadas con la relación que existe entre los alumnos y el profesor. Este tipo de preguntas del diagnóstico áulico no solo sirve para detectar la cercanía del docente con los estudiantes, sino también para sondear si su metodología es eficiente o no.
  13. Relacionadas con las capacidades de los docentes. Dentro de esta categoría puede haber todo tipo de preguntas que tendrán como finalidad evaluar la forma de trabajo del profesor, su forma de resolver problemas y capacidad de hacerse entender.
  14. Asociadas con el contexto de la escuela. Referentes a las inmediaciones, a la cantidad de alumnos por clase, al dinero que se invierte en material educativo y demás. Sirven para determinar la relación entre el nivel socioeconómico de la institución y el rendimiento académico de sus estudiantes.
  15. Relacionadas con la autogestión. Es muy común y se refiere a los hábitos de estudio. Algunos ejemplos pueden ser la cantidad de tiempo que los alumnos dedican a estudiar, si es que estudian todos los días o únicamente cuando hay una evaluación.
  16. Asociadas con las capacidades individuales en determinadas áreas. Resulta útil para determinar las áreas en las que la mayor cantidad de alumnos sobresale o prefiere. En los últimos años, las asignaturas más populares han sido las relacionadas con el pensamiento lógico sobre otras que evalúan el pensamiento abstracto.
  17. Relacionadas con el estado civil de los padres o cuidadores del alumno. Estas preguntas son hechas únicamente para conocer el contexto del estudiante y hacernos una idea de su situación. Al día de hoy no se ha descubierto una relación significativa entre el rendimiento de un alumno y el estado civil de sus tutores.
  18. Asociadas con los hábitos del alumno. Incluso si algunos estudiantes no son tan precisos con sus respuestas, estas preguntas sirven para determinar patrones comunes entre las personas con alto rendimiento académico. Los resultados son claros, los alumnos que tienen hábitos ordenados (hábitos de sueño o alimenticios) suelen tener mejores resultados que los que llevan una vida más desordenada.
  19. Relacionadas con la carrera u oficio que le gustaría estudiar. Estas preguntas suelen hacerse a alumnos de edad más avanzada y sirven para tener un número estimado de las personas que ingresarán a distintas carreras. Además, cuando la elección de carrera se vuelve una preocupación, es común que surjan otro tipo de interrogantes como a qué universidad el alumno quiere o cree que podrá asistir

Además de las preguntas que se les hacen a los alumnos, un diagnóstico áulico suele tener un formulario o entrevista para los padres con preguntas que están relacionadas con su participación en el aprendizaje de su pupilo. Algunos de ellas pueden ser:

  1. ¿Ayuda a su pupilo/niño a resolver las tareas de la escuela?
  2. ¿Asiste a las reuniones de padres?
  3. ¿Establece horarios de estudio para su pupilo?
  4. ¿Está al tanto de los contenidos vistos en las clases?
  5. ¿La escuela fomenta los intereses de su pupilo?
  6. ¿Cómo es la recepción de los docentes ante las preocupaciones de los apoderados?

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad. Ahora ya conoces algunas de las herramientas con las que puedes llevar a cabo un diagnóstico áulico a nivel personal o con los estudiantes a tu cargo a fin de fortalecer puntos débiles y fomentar su desarrollo de la mejor forma posible.