Ejemplos De Apóstrofes

Existen múltiples ejemplos de apóstrofes, pero para saber cuáles son los ejemplos y sus características, debes saber antes que es un apóstrofe. Apostrofe, es una figura literaria que se enfoca en resaltar un texto dentro de un discurso, el cual va dirigido a una persona viva o muerta.

El origen etimológico de la palabra apostrofé, viene del lenguaje griego “apostrophe”, que se traduce como “volverse hacia el otro lado”. Este instrumento literario direcciona la fuerza del discurso al espacio que conquista un ser. En el lenguaje hablado o escrito se da esta técnica con frecuencia.

Dentro de las características del apóstrofe, la más reveladora es la impresión de la cercanía que se forma entre el receptor y el emisor. Por este motivo, la figura literaria es continuamente usada en la narración, la poesía y también en los discursos de contenidos políticos.

Ejemplos de apóstrofe

  1. ¡Oh virtuosa, magnífica guerra! En ti las querellas volverse debían, en ti los nuestros muriendo vivían por gloria en los cielos y fama en la tierra, en ti la lanza cruel nunca yerran ni teme la sangre verter de parientes; revoca concordes a ti nuestras gentes de tales quistiones y tanta desferra.
  2. ¡Oh noche que guiaste! ¡Oh noche amable más que la alborada! ¡Oh noche que juntaste! ¡Amado con amada, amada en el Amado transformada! ¡Oh hija mía, hija de mis entrañas, tú que has salido del fondo de las más hermosas ganas espero tu pronto regreso y tu anhelo de mirada!
  3. Nube que teñiste de negro, nube que llegaste sin avisar, descarga ya tu ira que pronto debo comenzar.
  4. Goza cuello, cabello, labio y frente. Antes que lo que fue en tu edad dorada oro, lirio, clavel cristal luciente, no solo en plata o viola troncada se vuelva, más tú y ello juntamente en tierra, en humo…
  5. Después, ¡oh flor de Histeria!, llorabas y reías; tus besos y tus lágrimas tuve en mi boca yo; tus risas, tus fragancias, tus quejas eran mías.
  6. ¡Oh dulces prendas por mí, mal halladas, dulces y alegres cuando Dios quería, juntas estáis en la memoria mía y con ella en mi muerte conjurada!
  7. Tú, infinito cielo ¿cuándo será el día que me muestres tus misterios?
  8. Olas gigantes que os rompéis bramando… ¡Llevadme con vosotras! Ráfagas de huracán que arrebatáis… ¡Llevadme con vosotras! Nubes de tempestad que rompe el rayo… ¡Llevadme con vosotras!…
  9. ¡Oh tristes nubes oscuras, que tan recias camináis, sacadme de estas tristuras y llevadme a las honduras del mar a donde vais!
  10. Ven, noche gentil, noche tierna y sombría dame a mi Romeo y, cuando yo muera, córtalo en mil estrellas menudas: lucirá tan hermoso el firmamento que el mundo, enamorado de la noche, dejará de adorar al sol hiriente.
  11. Y se quitó la túnica, y apareció desnuda toda… ¡Oh pasión de mi vida, poesía desnuda, mía para siempre!
  12. Y cuando será el día que me muestres tu amor dulce amada mía.
  13. Si tú quisieras mi amada mañana me casaría contigo, hasta el fin del mundo y al otro lado llegaría.
  14. ¡Ay mísero de mí! ¡Y ay infelice! Apurar, cielos, pretendo ya que me tratáis así, qué delito cometí contra vosotros naciendo.
  15. Piececitos de niño, Azulosos de frío, ¡Cómo os ven y no os cubren, Dios mío!

Características del apóstrofe

El apóstrofe está caracterizado  por los siguientes aspectos:

  • El contenido del mensaje se efectúa ilustrando pasión y fuerza.
  • Este recurso literario está dirigido a un amplio público, y se debe a que el receptor a veces pueda existir y en ocasiones no. Además, en ocasiones este receptor puede ser una persona, ente abstracto, un animal, incluso hasta un objeto.
  • Esta figura literaria persigue la vinculación entre el público y el emisor, tratando de hallar una cercanía entre ambos. Esta vinculación dependerá de la fuerza la pasión con la que se narre el discurso.
  • La figura retórica es conforme al lenguaje escrito y al hablado.
  • Esta figura literaria como lo es el apóstrofe con frecuencia podemos notarlos dentro de las poesías e incluso entre las narrativas. Frecuentemente están utilizadas en los discursos políticos, alocuciones, parlamentos, monólogos, oraciones y suplicas.
  • Esta figura retórica constantemente produce un giro o un cambio dentro de la emisión de lo que resta el discurso. Este giro está originado por la intención de llamar o despertar la atención de la audiencia presente, sin perder la esencia del mensaje.

En conclusión, los ejemplos de apóstrofes dados en el presente artículo, te ayudarán en gran manera a darle más emoción a tus discursos. Permitiéndote así, captar en efectivamente la atención de un público presente. Además, te aclamará un discurso político, narrativa, poesía o mensaje más interesante y con mucha atención.